
ultura General: Horacio Quiroga (yo que odio el nacionalismo, estoy poniendo un autor de mi país; realmente pienso que es bueno) fue un escritor de cuentos muy famoso por lo menos en Uruguay. Tuvo una terrible vida, donde la mayoría de sus familiares lo dejaron o se murieron (creo que los únicos que se quedaron con él antes de suicidarse, fueron los hijos). Y su vida de escritor tiene una parte que yo veo graciosa, o, por lo menos, un tanto irónica: cuando yo lo conocí, lo leí en el libro Cuentos de la Selva, donde todo trataba de animales y como ellos se ayudaban entre sí (era un libro infantil, por eso lo conocí de niño); después cuando ya era más grande conocí otros cuentos de Quiroga, y fue grande mi sorpresa al ver que eran todos de terror (el primer cuento que leí de él de ese estilo fue La Gallina Degollada, el título lo dice todo, aunque no se trate de una gallina sino de una niña; fue el más sorprendente, aunque no sé si el que más me gustó).
Dejo esta página donde hay una biografía y esta donde hay muchos cuentos escritos por él (recomiendo La Miel Silvestre, El Hijo,El Hombre Muerto y La Insolación; leánlos si pueden).
Escribí esto para dejarlas el Decálogo del Buen Cuentista que el creó, y que realmente me parece una buena guía a seguir:
I. Cree en un maestro - Poe, Maupassant, Kipling, Chejov - como en Dios mismo.
II. Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.
III. Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.
IV. Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.
V. No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.
VI. Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.
VII. No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.
VIII. Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
IX. No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.
X. No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.
Envinyatar: 3 de Junio 2004 a las 01:03 AM