
arta: Hoy recibí una carta de mi padre. Preocupante realmente. En ella me pide ayuda, no sé que hacer. Quizás lo vaya a ver, quizás no. Estoy muy procupado ahora, tengo muchas cosas para hacer, no debería ir...
Querido hijo:
Discúlpame que tanto tiempo pasó desde mi última carta, estoy teniendo problemas con mi trabajo y no tengo mucho tiempo libre. Las cosechas no están funcionando, todas se destruyen, como si algo hubiera en el aire. Tengo que arreglar eso.
Tenía que escribirte. Tu hermana, me refiero a Sofía, la hija de Laura y mía, está muy enferma desde hace dos semanas. No ha podido ir al colegio y estuvo acostada desde hace dos semanas. No te lo dije antes porque parecía ser pasajero. El médico vino a casa y dejó unos medicamentos, tratando de darme unas pocas palabras de consuelo; ninguna sirvió. Ya me están saliendo lágrimas. No está muy bien ella. La veo tocer mucho, hasta a veces tiene como ataques por la noche y la pobre criatura no puede dormir. Pero yo tengo miedo de entrar a su cuarto, yo sé que hay algo en el aire. Su madre entra y yo le pido que no lo haga más, pero tan terca ella no quiere dejar a su hija.
Estuvo lloviendo toda la semana. Eso también me asusta. Tengo miedo que se venga una inundación. Si podés venir, te lo pido por favor, necesito de alguien que me ayude a dejar todo preparado por las dudas. La tormenta estoy seguro no va a parar. Capaz le pido ayuda a Jorge, estoy seguro que el estaría a mi disposición. Ya veré.
Espero verte, te extraño.