
Cuando me levanto por las mañanas, lo primero q hago es jugar con mis perras y dar de comer a Ambrosio.
Pero hoy no ha sido alegre la visita… Ambrosio es mi pez naranja. Sé que es pequeñito y para mucha gente puede parecer insignificante. Tal vez yo sea extremadamente sensible, o tenga un toque infantil…
Lo cierto es que llevo todo el día observándolo. Se me está muriendo el pobre. Y preferiría haberme levantado y verlo flotando, que verle como se pone cada vez más rojo por la sangre coagulada en su interior, y nadando vagamente de costado…
Mañana cuando me levante seguramente lo encontraré muerto. Y sé que parecerá una tontería, porque al fin y al cabo es solo un pez. Pero es mi pez, y lo tengo cariño…
La semana ha ido avanzando mejor de lo esperado. He intentado salir a diario y distraerme con conversaciones gratas y risas varias.
Me he puesto una meta, un objetivo. Una vez me dijeron que para quererme los demás, debía de empezar a quererme yo misma. Y es justo lo que voy a hacer, pero quererme muchísimo además.
Voy a empezar por cambiar físicamente. El día 1 comienzo el gimnasio. Voy a darle “calor” a éste cuerpo serrano...
En cuanto cobre, Betxu y yo nos vamos a ir de tiendas. Nos hemos propuesto vestir divinas, vamos a convertirnos en dos señoritas. Voy a ponerme lo que tanto odio, faldas, camisas, botas de tacón… Resumiendo, que dentro de un mes no me conocen ni en casa.
Necesito gustarme, porque sólo así seré capaz de quererme.
El día 1 comienza mi “proyecto”, y he de decir…, que por primera vez estoy muy ilusionada.
No sé cómo empezar a escribirte ésta carta. No sé si tal vez de ésta manera..., me entiendas mejor...
Sabes que desde hace casi un mes las cosas no van muy bien. Margarita me trajo estabilidad en cierto modo, y tan rápido como vino se fue.
Es una soledad que se apodera de mis huesos, y peor aún, de mi cabeza. Sé que estás ahí, sé que te desvives para no verme sufrir. Sé que lloras a escondidas, sé que te hago sentir incapaz de valerme como ayuda...
Un día te dije que era complicado estar a mi lado. Que las cosas de pronto se tuercen, que si levanto el vuelo rápido, igual de rápido caeré.
Pero nada avanza rápido..., todo es demasiado lento.
Quisiera ser como tú, como él, como ellos... Quisiera tener tus mismas ilusiones cuando me hablas del mañana. Quisiera tener tus sueños, o simplemente sueños... Quisiera tener entusiasmo, quisiera ser menos orgullosa a la hora de pedir un abrazo... Quisiera no tener que fingir, quisiera que tú no sufrieras por mi...
Sé que me distancio de ti. Que me siento mal y en vez de llamarte apago el móvil, que no te pido ayuda, y peor aún, que no la acepto si me la quieres prestar... Sé que te preguntas qué más puedes hacer. Y no tengo respuestas...
Eres la única persona que me demuestra tanto. Porque no necesito palabras de ánimo, necesito un abrazo obligado, necesito llorar a pleno pulmón un instante. Necesito deshacer éste nudo que me asfixia en la garganta. Necesito dormir bien por las noches, no pensar..., sólo dormir y soñar...
Tengo miedo, tengo mucho miedo. Me siento perdida en el ancho mar, sin vela, sin remos, sin ganas de nadar...
Me levanto cada día dispuesta a actuar; sonrío, salgo, hablo, me río... Me miras, te miro, agacho la cabeza y desvío la mirada. Un segundo más, y terminaré en tus brazos llorando y contándote lo que me pasa. Tú lo presientes, preguntas..., y te contesto con una sonrisa; no pasa nada...
Estoy cansada, quisiera ser normal como todo el mundo. Quisiera que mi vida fuese como hace 2 años. No quiero más giros inesperados, no quiero éste dolor continuo y ésta obra de teatro.
A ti, por quereme tanto... Gracias

He dejado de creer en los mitos adorados.
Hoy,
he dejado de creer…
He dejado de creer en los sueños oxidados.
Hoy,
hoy he dejado de creer.
Por qué no valoramos lo sencillo?.
Por qué ya no pensamos como lo hacen los chiquillos?.
Por qué se hace tan grande ésta distancia…?.
Dime porqué, porqué, porqué…
Hoy,
no me quedan lágrimas que echar.
Hoy,
creo en el amor y nada más.
Hoy,
necesito verte una vez más
Aquí a mi lado…
Hoy,
hoy se ríe de mi ésta soledad.
Y mírame, yo sigo estando aquí,
llevando el peso de éste desengaño.
He dejado de creer en los que vuelan tan alto.
Yo tengo mis pies bien amarrados.
He dejado de creer en los premios y premiados.
Yo soy feliz en mi escenario.
La suerte y vanidad no duermen juntas.
Orgullo y humildad no van cogídos de la mano.
Por qué no das respuesta a mis preguntas…?.
Dime porqué, porqué, porqué…
Vigila los que te ofrecen su vida con promesas incumplidas,
luego te darán la espalda.
Ignora los que dicen que te adoran,
y utilizan su poder olvidando su palabra.
No creo en ésas reglas y doctrinas que te imponen los de arriba,
yo soy fiel a la esperanza…
Separa la verdad de la mentira,
lo vulgar de la ironía,
y el querer de la distancia…
Hoy he dejado de creer…
Sigo viviendo a mi manera.
David Demaría - "Hoy he dejado de creer"

PS: Su último álbum; barcos de papel,
es lo único que suena en mi coche éstos días.
Me hace pensar, reflexionar...
Os lo recomiendo a todos/as
Hay ocasiones, en las que no sabemos apreciar ni valorar la amistad de quienes nos la brindan. Ocasiones en las que nos creemos valer por nosotros mismos. Ocasiones en las que rechazamos consciente o inconscientemente una amistad. Una amistad creada a base de esfuerzo, cariño, comprensión, y mucha dedicación...
Tal vez te dedicas tanto a otra persona, que por momentos olvidas tu propia vida, para simplemente dedicarte a la suya. Una caricia aportando calma, un abrazo cuando es necesario y las palabras son omitidas, una sonrisa cuando intentas decir... "que orgullosa estoy de ti...", un te quiero..., con toda el alma.
Algunas personas se acostumbran mal. Te sientes como alguien que está "ahí", y sólo "ahí"... Mientras tú te desvives por ésa amistad, la otra persona no da más allá. Y te sientes frustrada, hasta inútil en ocasiones... Tienes tan en alto a ése ser, que eres incapaz de verlo caer, incapaz de negarle nada.
Pero te va dejando ahí, a un ladito... Y ves que lo añoras, pero no te añora, y ves que lo abrazas, pero no sientes sus brazos... Y ves que se aleja..., pero no es tu decisión retenerle...
Te quedas sola en el banquito de la calle, en ésa calle de la amistad. Y esperas que algún día quiera volver a sentarse a tu lado. Que te dé un abrazo, una caricia, que te diga lo mucho que te quiere, lo muy orgulloso que está de ti, que vuelva a preocuparse por tu vida...
Y esperas, porque es tu amigo y esperarás... Pero ahora mira el banquito y dime, ¿si regresa y quedase vacío?, ¿si para cuando regrese ya no estás...?
Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas,
y rápidamente nos damos cuenta
de que esto pasa porque debe de ser así,
para descubrir un propósito, para enseñar una lección,
para descubrir quienes somos en realidad,
para enseñarnos lo que deseamos alcanzar.
Tú no sabes quienes son estas personas,
pero cuando fijas tus ojos en ellos,
sabes y comprendes que ellos afectaran tu vida
de una manera profunda.
Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas,
pero en realidad entiendes que sin que superes estas cosas
nunca realizarás tu potencial,
tu fuerza, o el poder de tu corazón.
Todo pasa por una razón en la vida.
Nada sucede por casualidad o por la suerte.
Enfermedades, heridas, el amor,
momentos perdidos de grandeza o de puras tonterías.
Todo ocurre para probar los límites de tu alma.
Sin estas pequeñas pruebas,
la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa.
Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar,
plana, cómoda y segura,
más empañada y sin razón...
La gente que conoces afectan tu vida,
las caídas y los triunfos que tú experimentas,
crean la persona que eres.
Aún se puede aprender de las malas experiencias.
Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas.
Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón,
le das gracias porque te ha enseñado lo importante de perdonar,
de la confianza,
y a tener más cuidado de a quién abres tu corazón...
Si alguien te ama ámalo tú a ellos,
no porque ellos te amen...,
sino porque te han enseñado a amar,
a abrir tu corazón y tus ojos,
a las cosas pequeñas de la vida...
Haz que cada día cuente y aprecia cada momento,
además de aprender de todo lo que puedas aprender,
porque quizás más adelante no tengas la oportunidad,
de aprender lo que tienes que aprender en ése momento.
Entabla una conversación con gente que no hayas dialogado nunca,
y actualmente escúchalos y presta atención.
Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto.
Mantén tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho a hacerlo.
Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y creelo,
sino crees en ti mismo nadie lo hará tampoco...
Crea tu propia vida...,
encuéntrala...
y luego... vívela.
Anónimo.
PS: Dedicado a aquellos que han marcado una etapa en mi vida; Betxu, Jose, KATREyuk y angurTH.
Se me fué...
El miércoles a las 8 de la mañana partió hacia Rusia... La quedan unas cuantas horas para llegar aún, ya que el viaje dura tres días; uno en avión y dos en tren. Una matada, cierto es...
La echo mucho de menos, muchísimo... Cada día que va pasando noto más su ausencia, su griterío, su genio y ésas risas tan amenas pero añoradas...
Pasará un año hasta que volvamos a vernos..., y esque no consigo acostumbrarme a las distancias, y mucho menos a las ausencias...
Los días se me están haciendo muy largos y las noches eternas. Vuelvo a sentirme sola, triste y meláncolica. Vuelvo a tener ése nudo en la garganta, ésas lágrimas que me desvelan en la noche...
Supongo que pasará, o al menos éso deseo con todas mis fuerzas.