- ¿Me echarás de menos hasta el Lunes…?
- Si, sabes que si…
Pregunté tímida al salir por ésa puerta. Sonreí..., sonreí con su respuesta.
Ésta mañana al verle, me he dado cuenta de que yo si le he echado de menos. Que necesito ver ése rostro cada día. Que necesito sus palabras a primera hora. Necesito que me sonría, porque está siendo eso; mi necesidad…
Ésta mañana le he huido, pero él me ha encontrado… Le he evitado, pero ha sabido cruzar mi mirada… Y es que ya no sé si quiero seguir negándolo. No sé si puedo, o si tal vez éste sentimiento ya no tenga remedio… Hoy, al verle me he dado cuenta…
He intentado evitar elevarme, dejarme ganar perdida. He intentado controlarlo, lo intento, aún creo que lo intento…
Pero no sé hasta que punto puedo… Me pierdo por estar a su lado, por hacerle perder a él también la compostura…
Es distinto. Hacía años que no había vuelto a sentir mariposas… Y me encanta, tengo mucho miedo, pero si, me encanta…
Después de una semana mala, llena de recuerdos, hoy me doy una oportunidad. Hoy decido que voy a intentarlo.
Un buen amigo me ha dicho que le eche coraje, porque tal vez mañana…, mañana sea tarde.
Estaba allí, parada, esperando mi semáforo. De pronto miré por mi retrovisor y vi ésa imagen, ése rostro…
Era igual que él; el mismo pelo, los mismos ojos, los mismos rasgos en la cara, la misma barba de dos días… Me he quedé paralizada, casi podría decir que sin respiración. No daba crédito a lo que mis ojos estaban viendo…
Puedo decir que por un segundo me ilusioné, si, porqué no…
De no ser porque sé que es totalmente imposible…, diría que ésta noche vi de nuevo un ángel…
He llorado, he llorado todo el camino hasta llegar a mi casa. Aún me tiemblan las manos…
Supongo que tan sólo vi, lo que mi corazón deseaba ver…
Laura Pausini: " En Ausencia De Tí "
Me gustaría ser niña otra vez. Entonces no tenía problemas, solo pensaba en jugar a la goma, pasarme las tardes en la plaza, y volver a casa con las rodillas negras de tanto jugar.
Desearía tener menos edad. Ésa edad en la que todo es inocente, que las palabras no duelen demasiado, y que el corazón no ama, tan solo te gusta el chico de la clase de al lado…
Quiero volver a recoger margaritas, y deshaciendo pétalos preguntarla: “me quiere…, no me quiere…”.
Quiero tener las cosas tan claras como entonces. No me importa si infantiles, pero claras…
Quisiera que los enfados se arreglaran con un simple:“¿me ajuntas…?”. Quisiera y quiero.
Quisiera actuar como siento, sin pensar en las consecuencias el día de mañana.
Quisiera ser inocente, para pensar que nadie me hará daño.
Desearía juntar mis sonrisas, cruzar miradas sin miedo a ser sorprendida.
Vivir sin miedos, tomando las decisiones de un adulto…, con la fuerza de una niña.
*EL MEJOR MOMENTO DEL DÍA: Su conversación y ésa sonrisa...
La semana parece no querer mejorar. Hasta ahora todo iba más o menos…, pero algunas cosas se complican cuando menos te lo esperas.
Pablo, con tan sólo dos semanas de vida, ha sido ingresado hoy en el hospital. El otro día se quedó sin respiración de pronto. Menos mal que lo teníamos en brazos, si llega a estar solo en la cuna, no sé…
Nos han dicho que tiene para cinco días. Y le ves tan pequeñito, tan indefenso…, allí…
Luego está una de mis perras; Rash. La he tenido tres días ingresada en el veterinario. Se me cae el alma al suelo cuando la veo, y sé que no aguantará…
Se me acumulan las cosas en la cabeza. Y aunque intento mantener la calma, el sentimiento de preocupación y angustia se apodera de mi mente.
Cuando más negada estás a sentir, cuando no crees en ésa ilusión, cuando todo por lo que soñaste… un día se perdió. Entonces te cruzas con su mirada, y en ese instante se acelera el corazón.
Busco cada mañana esa primera sonrisa, ésas miradas casuales o injustificadas… Las busco, se acerca…, por fin se acerca.
Quisiera ser más fría y mantener mi corazón aislado. No quiero volar tan alto…, sé lo mucho que duelen ésas caídas.
Me distancio, le huyo, me acerco, me encuentra…
Todo desconozco y todo deseo saber. ¿Y si fuera él...?. Siento que cada día se convierte en mi ilusión…, pero tengo miedo.
Ahora me bastan las sonrisas y ése cruce de miradas. Mantengo mi muro bien alto, por si el dolor decide saltarlo.
Mientras, seguiré soñando, soñando siempre de noche…
ANTONIO ROMERO "Es por un sueño..."
Casi dos semanas de llantos, noches sin dormir, mensajes al móvil… Palabras, hechos y situaciones, que no llegábamos a entender ninguna de las dos. Todo por ser tan tercas, tan iguales a la vez…
Ésta noche me preguntaba el por qué de éste enfado. Miedo supongo, miedo a fallarnos, miedo a sentir que perdíamos ésta amistad.
Nunca nos habíamos peleado, y creo que ha sido la primera vez…, y la última.
Nos hemos abrazado, envueltas en llanto como tontas… Nos hemos preguntado: ¿amigas otra vez…? - como dos niñas…
Sé que hoy dormirá, sé que hoy descansaré…