Abril 06, 2003

cambio de planes

Domingo, 13:03. Acabo de despertar de nuevo al ritmo de melodías hip hoperas de cantantes desconocidos para mí.
Este año se suponía que iba a ser una fiesta constante, íbamos a salir todos los fines de semana, a ligar sin dejar que nadie nos enamorara y lo aprobaríamos todo; el total girl power vaya. Pues bien, como todos los buenos planes, acabó fracasando. Todo ha salido del revés. Yo como soy la cerebral del grupo, me he dado cuenta mucho antes que ellas, D incluso niega que hayamos fracasado, claro que no voy a tomar en serio la opinión de alguien cuyo objetivo primordial en la vida es tener descendencia. Pobre D! Como se nota que no ha estado presente en una charla de madres, en esas que hablan de contracciones, dilataciones, puntos de sutura, pechos resentidos, estrías, vientres irrecuperables...

Todo esto no quiere decir que no quiera a A (el mío, no el de G) ni que me arrepienta de estar con él, sino que como buena capricornio, odio los cambios de última hora, y me hacía tantísima ilusión lo del independent woman, que en cierta medida sí que me ha supuesto una desilusión, mínima, pero existente.
Y ahora, en mi vida de responsable y leal compañera, salgo a casa de mis amigas, de G en concreto como el pasado viernes, acreditado por la mismísima G.
No es que me de miedo enfrentarme a una avalancha de hombres ajenos a mí, ni que tema caer en la tentación, porque no es así pero, mi cuerpo no reacciona bien a determinadas substancias, se alegra sobremanera y responde de formas distintas a las habituales, formas que aunque yo después no recuerde siempre hay alguien dispuesto a recordarme (esta conducta yo también la desarrollo para con el resto). En fin, que el viernes estuve en casa de G, despotricando de D y su novio sobretodo, a la que llamé por teléfono para asegurarme de que el plan de los sirios no se hubiera llevado a cabo, y que resultó estar de lo más pasiva ante mis amenazas de ausencia permanente a las clases (efecto sedante de las parejas). Luego para contrastar el patetismo de D y de mi pasividad post –polen, G (siempre atenta como buena anfitriona) me puso resident evil, que aunque no estuvo mal (se la pediré) me cagó de miedo de camino a casa, tanto que me desperté de golpe esperando que salieran zombis en cualquier momento e intentaran morderme.
Hacía muchísimo tiempo que no veía películas de zombis, en mi niñez mi hermano mayor solía alquilar películas del género terror en el video club, recuerdo títulos como; al final de la escalera, flores en el ático, jóvenes ocultos, la noche de los muertos vivientes y algo de una casa encantada, que no llegué a ver porque la vampira-bruja de la carátula era horrenda. Qué tiempos aquellos de cintas vhs o veta.

Posted by andrea at Abril 6, 2003 01:45 PM
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