La última noche que salí con G, D y bea (hace más de un año y tres o cuatro meses) bea me prestó un mechero muy bonito, lila con unos dibujos a purpurina malvas. Me dijo expresamente que no se lo perdiera porque le gustaba mucho. En una de mis visitas al baño, no me di cuenta y se me calló del bolsillo trasero del pantalón al váter. Lo primero que me pasó por la mente hacer, yo diría de forma casi instintiva, fue tirar de la cadena y esperar para recuperar el mechero. Cuál fue mi sorpresa cuando el mechero no volvió a aparecer. En ese justo instante me di cuenta de que lo que acababa de hacer, aunque inicialmente me hubiera parecido lo mejor, había sido una completa locura que me había llevado al desastre.
Pues es así como me siento, estoy delante del váter a sabiendas que he cometido un error, pero esperando que de alguna manera el mechero flote y vuelva a mí. Me siento ridícula. Y lo siento muchísimo.
No se preocupe usted en exceso. Como diría Kevin Spacey en American Beauty: "Es sólo un sofá".
Posted by: S. on Diciembre 5, 2003 01:02 PM