Diciembre 08, 2003

número nuevo

Ayer me llamó un amigo desde un teléfono que no conocía.

Me encanta la sensación de descolgar abrigando la posibilidad de que sea ESA persona con la que deseas hablar desde hace mucho tiempo. Pero no, normalmente no es ESA persona sino cualquier otra.

Era J, un amigo del colegio con el que aún estoy en contacto pese a sólo haber compartido dos cursos, creo incluso que es con el que mantengo una relación más sincera, del resto me he ido desvinculando y me han ido defraudando paulatinamente, incluso las que creía más allegadas pero en fin, esa es otra historia.

Pensar en las relaciones que mantengo me hace percatarme de que debo de tener alguna tara, debo de ser gafe o algo por el estilo. No sé, yo creo que no soy la típica tía amuermada y amargada de la que una persona normal se iría separando, tampoco me las doy de graciosa ni huelo mal (salvo excepciones), no sé cual es el fallo. Puede que en ocasiones no preste el suficiente interés, o no comunique mis sentimientos, puede que a veces le haga feos a la gente, que sea demasiado rencorosa y que mis impulsos me superen, puede incluso que tenga un sentido del humor muy cínico para todos los públicos. No sé qué es pero yo no conservo los amigos del colegio. A lo mejor es que soy yo la que tengo el problema con ellos y no ellos conmigo, a lo mejor son ellos los que notan que yo paso de ellos, que ya no voy con ellos, no les llamo, ni pregunto por ellos, pero la verdad es que me importa más bien poco y que no me arrepiento, al fin y al cabo, soy yo, y es mi problema.

En cualquier caso, J me llamó y hablamos más de un cuarto de hora. Nos contamos los marrones en los que estamos metidos y las pocas formas de salir. Él por ahora se marcha a Dinamarca a hacer el proyecto de fin de carrera(no como yo, que acabaré si la suerte me acompaña de aquí a un año). Es un chico listo y aplicado, de los que tienen pocos recursos y optimizan el tiempo, no como yo que lo más caro que me autocomprado fueron unos vaqueros y que cuando no me dan la paga pataleo. Es de esos con los que no te importaría irte de aventuras a la jungla porque sabes que no tendrías ningún problema.

Hablamos y prometimos llamarnos más adelante. Esta vez prometo reservarle tiempo. Debo portarme bien con los que se portan bien conmigo si quiero conservar algún amigo del colegio.

Ah! El otro día en la facultad me crucé con otro amigo del colegio carles, aunque dejó de ser amigo cuando nos liamos, como con jordi, que era incluso más amigo (uno mereció la pena perderlo!) Estoy pensando que ni por liarme con ellos he perdido amigos, se han ido escapando sin más, a lo mejor es que ni ellos ni yo éramos tan interesantes y especiales. Nadie lo es, somos polvo.

-- esto puede sonar pedante, pero ¿quién no se ha liado con algún amigo?--

Posted by andrea at Diciembre 8, 2003 07:31 PM
Comments

A lo mejor es que cuando conoces a alguien estás tan ocupada preguntándote todas estas cuestiones que detallabas anteriormente, y no eres capaz de ver lo que realmente está sucediendo.

No sé, es sólo una reflexión

Posted by: Pepe Gato on Diciembre 13, 2003 03:35 AM
Post a comment

















name="preview" value=" PREVIEW " />