Me he despertado con un pedo del mil. Eso me pasa por no hacer como G y dejar el alcohol ingerido a pocos metros de la barra.
Ayer lo pasé genial; baile, bebí, fumé y reí muchísimo, hablé con gente que hacía mucho que no veía. Hubo el típico momento de descontrol cuando debes dejar de privar para que la sangre vuelva a fluir con normalidad, y es entonces cuando mejor me siento, como si volviera a ver las cosas claras y no a cámara lenta y con sonrisas siniestras.
Ahora estoy en un estado de non-stop que me mantendrá despierta hasta aproximadamente las once, entonces me acostaré y dormiré todo lo que no dormí ayer.