Tengo miedo. Estoy triste y tengo miedo. Me han hecho creer que el mundo es tan pequeño que ¿cómo quieren que me sienta a salvo de nada ni nadie? Ya un profesor del colegio, un cura, nos presagiaba guerras mundiales, atómicas e incluso marcianas. Yo la verdad que me lo tomaba a guasa y me alegré mucho de llegar al año 2000 sana y salva, (fecha prevista para los ataques más crueles a la humanidad según él). Pero luego vas viendo (lo que te dejan) que la gente no sabe estarse quieta, que lo de disfrutar de las cosas pequeñas es para más bien pocos y que otros muchos sólo piensan en joder. Y por eso estoy triste, no entiendo la crueldad e inhumanidad de este mundo.
Me estoy imaginando a madres jóvenes, primerizas, con hijas pequeñas y preguntonas como un día lo fui yo ¿qué decir ante lo que está pasando?.
Recuerdo cómo y cuando fue la primera vez que me hablaron de la muerte, fue en el opel negro de mi padre de camino a montornés y había muerto mi abuelo paterno. No podía creerlo; algún día todos moriríamos. Algún día me quedaría sola en este mundo o en algo que me dibujé como un todo negro, y allí estaría yo, sola, para siempre, así es como era y contra eso no había nada que decir.
Luego en el colegio tuve que soportar durante nueve años al “hermano moré” que era ese cura cabrón catastrofista que contribuyó a que en mi carácter se forjara un espíritu melancólico, triste y gris, normal si tengo en cuenta que casi cada quince días me recordaba que antes del 2000 moriría.
Y no es que en algún momento de mi vida hubiera paz mundial, por eso me molesta la gente que ha necesitado que mataran a un vecino para darse cuenta de dónde estamos y de nuestra fragilidad.
Toda esa gente ahora se parecerá más a mí y sentirán pena, soledad, tristeza, rencor, incomprensión, angustia, aflicción, dolor al fin y al cabo cada vez que vean, oigan o hablen de este mundo. A me ha dicho que cuando pasó (si puede decirse que pasara) lo de 11-s como no le pareció cercano su reacción fue nimia comparada con lo que siente ahora que han matado a sus conciudadanos. Sin embargo yo no lo siento así y me duele lo mismo que atenten en kenya o en mi ciudad, obviamente eso no quita que cuando si muere un familiar, amigo o conocido mío me afecte muchísimo más; pero no por estar sanos y salvos los míos y yo misma me voy a sentir bien, no puedo sentirme bien pensando que convivo con gente capaz de sentarse a mi lado y a los dos minutos dejar doce kilos de dinamita.
Y lo que más me entristece de esto es que normalmente se sigue un proceso causa-efecto que no hace más que empeorarlo todo. Qué asco.
Me temo que debemos continuar la vida, Andrea, aceptando a regañadientes que hay 'seres' (no me atrevo a llamarlos personas, capaces de sentarse a tu lado con una bolsa de explosivos.
Tienes que salir a la calle sin miedo y vivir al maximo... alli estare a tu lado.
Posted by: Audrey on Marzo 14, 2004 01:49 AMHola, no sé si te habrás enterado de la ciberkdd que se ha organizado para este miércoles día 17 a las 23:00
Si ya lo sabes, perdona por darte la vara y sino ...¿Te apuntas? Más info aquí:
http://www.zonalibre.org/blog/jasp/archives/024048.html
Un saludo ü~~
Posted by: jasp on Marzo 17, 2004 01:12 AM