Marzo 15, 2005

mentiras

Qué gran mentira los estereotipos y tópicos!
Va a ser mentira que un hombre y una mujer pueden ser amigos, lo que por un lado está muy bien porque abre camino a la investigación sobre nuestros “contrarios”, pero que no deja de ser una desgracia para mí, que creyente de la cultura popular más que de la lluvia cósmica usé la excusa de la amistad para colarme vilmente en las vidas de los chicos que me interesaban.
Lo más normal en esos casos es que cuando se percaten del engaño ya no quieran seguir con la parte amistosa lo que sinceramente, es un alivio porque normalmente tampoco estoy tan interesada. Pero los hay que ignorantes de la trama, o aún conociéndola, deciden seguir adelante en plan colega, lo que para las pseudo-amigas como yo, es un fracaso total. No hay nada más desagradable que tener que oírte lo mucho que les gusta fulanita, lo bien que se lo montan con menganita o lo tristes que están por zulanita; eso en el caso que decidan dejar de contarte la clasificación de sus equipos en la liga (pero esto es otro tópico en que probablemente también acabe por no creer).

Y ahí estamos, fingiendo como siempre (y vuelvo a los estereotipos)

Lo más triste es que no es la primera vez que mi inconsciente me hace ir por esos derroteros y la primera vez ya fue un mal camino. Esa vez, ayy! Claro que me pilló en plena adolescencia, incapaz de discernir si aquella estrategia mía iba o no a tener éxito y con poca prisa. Ahora en cambio no estoy para andarme con juegos porque no hay quien aguante el rollo amigos con alguien que realmente le gusta, más que nada por la indigestión que puede causarte (y doy fe).
Con lo fácil que es ir a lo esencial sin dar rodeos (aunque por esta vía no sólo acaba la amistad, sino todo, y también puedo dar fe) y yo voy y me empeño en intentar calar hondo cuando lo único que se ahonda es mi autoestima, que está al nivel de los infiernos desde la semana pasada.

Así que se acabó, voy a cernirme a mi nuevo plan B anti obsesiones, y como buen plan que es le he puesto un plazo de caducidad, que se alarga aproximadamente tres o cuatro semanas a contar desde ayer, después volveré a mi posición inicial y no volveré a confiar en un tópico, sea el que sea.

Y para el pavo con el que salía, he encontrado una canción de la casa azul genial que dice:


No sé si sabes
Que ya no te quiero
Que ni siquiera te echo de menos

Y aunque tú creas
Que he perdido el tiempo
He construido un gran mundo en un rayo de sol

Posted by andrea at Marzo 15, 2005 12:25 AM
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