10 de Mayo 2005

have you?

- Have you ever been in love?
- Well... I don't know

Es curioso como cuando siento algo, pongo en duda lo sentido antes. Supongo que la comparación es inevitable a la vez que, como dicen, odiosa.

La cuestión es que esta vez que lo estoy disfrutando en primera persona y no como mera espectadora, lo siento todo más vivo, más intenso y más excitante.

Lo de no vivirlo en primera persona tiene su explicación. Parto de la base que en una relación siempre uno de los componentes ama más (otra apreciación deplorable pero que yo suscribo) En mi caso, el precedente inmediato era una relación en la que yo era la que menos amaba, y él también lo dijo. Y yo no sé si llegué a seguir la relación por conveniencia, por cotidianeidad, por exceso de tiempo libre o por lo que fuera, pero persistí allí casi dos años dudando. Todo esto suena a cabrona consumada o a hermanita de la caridad según se mire, pero no me importa. ¿Si te quieren, por qué no vas a dejarte querer si eso te sirve como amortiguador de tu espíritu autodestructor? Me encantaría ser una de esas chicas con las que me cruzo cien veces al día, tan seguras de sí mismas, tan orgullosas, tan engreídas, tan sobradas... pero no, yo no sólo nado en mi inseguridad sino que me regodeo de ello y no admito afirmaciones contrarias; no me gustan los cumplidos y aborrezco los piropos, nunca he creído en ellos ni me han servido para dejar de pensar que si pudiera volver a nacer lo haría en una chica de esas, de las del grupo de las sobradas.

En fin, que tengo claro de que esta vez seré la que más ame. La que más sufra y llore, la que se desviva. Pero tener esa certeza implica poner en duda lo pasado. Y aquí me planteo la duda de si habré amado realmente alguna vez ¿son comprables las formas de amar? No sé si son justas para mis anteriores, pero es que dudo y eso sí es inevitable. ¿O será simplemente una cuestión de memoria, que el recuerdo nunca es tan vivo como lo real-actual? Esta teoría tiene buena base y es fácilmente comprobable, sólo hace falta poner el común con los amigos el recuerdo de una noche, cada uno que la evoque lo hará a su manera (a la de su memoria). Es tan fácil como eso, de qué nos acordamos y cómo.

Tengo tantas ganas de amar de verdad y entregarme sin condiciones que tampoco me importa mucho pensar que mis anteriores no fueran más que un camino hacía el ahora. Me sabe mal, no puedo evitarlo, pero no me importa.

Posted by andrea at 10 de Mayo 2005 a las 12:20 PM
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Tenemos vidas paralelas?

Posted by: Espineli on 4 de Julio 2005 a las 09:22 PM
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