Junio 07, 2005

job 12.30-14

Hoy estaba atacada de los nervios porque era mi primer día de trabajo. Y esta vez era un trabajo relacionado con el derecho, lo que hacía que estuviera aún más tensa porque era el momento de poner en práctica lo que siempre pensé que no serviría de nada más que de materia a examinar. Pues bien, iba yo toda frenética al despacho de mi jefe y cuál es mi sorpresa cuando nada más abrirme la puerta y antes siquiera de que yo pronunciara un amabilísimo BUENOS DÍAS! Me dice él con cara de marrón y tono de secreto sumarial: ¿puedes venir en una hora? y creo que nunca antes estuve tan ágil como esta vez, porque antes de que terminara su súplica yo le he pisado la frase con un igualmente inquietante: claro!

Ya he decidido que me encanta este trabajo. Seguramente la mayor parte del tiempo lo pase contestando al teléfono, inventariando mensajes o escuchando los dramas existenciales de mi jefe, pero sólo por la emoción de desconocer en qué momento va a requerir mi ausencia, ya vale la pena. Me siento como una amante inoportuna, un secreto irrevelable o simplemente la pasante que pasa de ir al trabajo a ir a pasear en menos de lo que pronuncio un; claro!

Posdata: otra de las cosas que me emociona del trabajo es que el despacho comparte dirección con un famoso local de... bueno no sé exactamente de qué, pero sé que baila chiqui martí desnuda y que probablemente se organicen intercambios de parejas.

Posted by andrea at Junio 7, 2005 01:25 AM
Comments

Anda... por ahi pase yo el verano pasado, es el Bagdad! cerca del Palau güëll,acierto?

Posted by: pekeñogranhombre on Junio 7, 2005 02:07 AM
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