Four to the floor I was sure, never seeing you clear
I could have it all, if only you were here
Mirna danza con los brazos hacia el cielo y la cabeza en otra órbita. Va tan pasada que no distingue a propios y ajenos pero no le importa, ahora sólo queda bailar. Y es maravilloso, se siente libre y vuela. Se deja llevar sin pensar en gustar, complacer, atraer o seducir a nadie. Es ella misma y por primera vez en mucho tiempo se gusta.
Four to the floor I was sure, never seeing clear
I could have it all, whenever you are near
Es genial! Nadie la mira y se regala del todo con esta canción interminable que la está poseyendo. Por un momento cree ver a aquél que la tiene en standby pero no se exalta al fin y al cabo, algún día tendrían que coincidir si ambos se mueven por los mismos ambientes. Pero ni se plantea la posibilidad de dejar su lugar y acercarse, de hecho lo único que le dedica es una mirada vacía, una confirmación de que sus sentidos no la engañan.
Four to the floor I was sure, that she would be my girl
We’d rent a little world, we’d have a little girl
La canción comienza a decaer, se acerca el final, ya suenan ritmos de otro tema que probablemente conozca y le guste incluso más que éste, pero desearía que la cosa perdurara un poco más, una semana por lo menos.
Cuando por fin encienden las luces al ritmo de nina simone la cosa está terminada. Y con ésta ya van dos, en menos de ocho días, las veces que termina una sesión, y eso que no hay nada que deteste más que ver a los que creía adonis y sílfides bajo las estrictas luces del local, que les hacen perder belleza, misterio y morbo, lo que significa que ella misma debe de tener un careto lamentable. Efectivamente; ojos rojos, cara pálida, pelo revuelto y eyeliner corrido.
Últimamente se apunta a todo, sin importar lugar, día, hora o compañía. Cualquier excusa es buena para separarse de sus pensamientos y liberar su cuerpo.
Al llegar a casa aún oye el four to the floor saltando en su cabeza y se ve a ella misma danzando en solitario y sonríe. Es una sonrisa del que en un instante se siente bien y satisfecho consigo mismo. Se alegra de haber hecho lo que hizo y de no haber hecho lo que evitó. Se alegra de haber estado donde estuvo y de no haber ido donde nunca estuvo. Se alegra de los cambios de planes repentinos, de los nuevos planes sin plan aparente y del planazo que resultaron.
Ahora tiene que hacer un receso, serán dos semanas de contención y aburrimiento. Puede que menos incluso, todo depende del interés y las ganas que le ponga; pero luego.... ayy luego, luego prometo dejarte volver a salir!