Hoy he comenzado lo que van a ser tres largos meses de duras prácticas no remuneradas en una empresa de comunicación muy molona.
La gente (por ahora) muy maja, el horario excesivo, el trabajo genial (de momento), lo peor es sin duda el acceso. Tengo dos opciones; un bus directo o seis paradas de metro con tres trasbordos. Obviamente me he decantado por el bus y por quedarme a comer en la agencia porque no quiero que se me corte la digestión de camino a las prácticas. Además así podré mirar y remirar todas las revistas que tienen. En mi vida había visto tantísima variedad junta. Hay desde el pronto hasta la suite pasando por zero, vogue, burda, ser padres, què fem y todos los suplementos imaginables.
De momento bien, sobretodo porque el miércoles es fiesta!!
Y pongo a dios como testigo que nunca más volveré a pasar frío en unas fiestas del pilar. La próxima vez me llevo neopreno y descansos!
Porque lo del pilar fue tremendo, sobretodo luna, la perra de angie que está casi tan loca como su dueña, el cuadro satánico que da nombre a la habitación el cuadro en la que dormimos, la tortilla de cebolla, la mega pateada hasta interpeñas y la vuelta interminable, la cena con desconocidos, el griego sin iva, el ciego de G y sus largas discusiones políticas, el baso de chupito que robé, los churros con chocolate, el tipo sobrio que encontramos hace un mes ebrio perdido en portal del ángel, los tres únicos guapos de la ciudad y mil cosas más que olvido por el camino porque dormí poco (y dicen que hablé de pistolas).