Noviembre 06, 2005

no trust

8.JPG

Toda esta semana he estado metida en un malentendido molesto y puntiagudo. Resulta que la gente bebe y no controla lo que dice y hace, y aún menos se acuerda de lo dicho y hecho. Pues bien, en este contexto de confusión y amnesia, un amigo tuvo la mala fortuna de dedicarme un comentario muy pero que muy desafortunado. Él ni se dio cuenta, pero yo me pasé el resto de la noche evitándolo y tratando de aguantar el tipo lo mejor posible y esperar llegar a casa para romper a llorar.
Cuando el dolor cambió por rabia se lo dije. ¿de qué coño ibas? Como él no lo recordaba supongo que trató de hacer memoria y para ello se sirvió de sus amigos.
Cuando la rabia dejó paso a la apatía opté por ignorar el tema y tomarlo como una laguna etílica sin más. En ese punto toda la corte de amigos de D (el maléfico) se revolvieron contra mí en la campaña más efectiva que he visto nunca. Era tal la publicidad positivo-rehab que hicieron que llegué a pensar que lo que motivó el desastre no pasó, pero no.

Y es que (reflexión) por muy amiga que sea de alguien, no descarto que en algún momento se pierdan los papeles y se hagan cosas calificables de ofensivas, infames, inapropiadas, dolorosas, mugrientas o decadentes. Todo es posible. No hay garantía de decencia con las personas y menos si la relación que mantienes con ellas es de fin de semana.
Así que mejor llevar puestas las all star y estar preparada para echar a correr. Algún día escribiré en un post todas las cosas que hago y dejo de hacer anticipándome a todo lo que pueda pasarme una noche de viernes o sábado.

Somewhere over the rainbow.

Posted by andrea at Noviembre 6, 2005 05:29 PM
Comments
Post a comment

















name="preview" value=" PREVIEW " />