Mi hermano pequeño es sonámbulo.
No tendría la menor importancia si no durmiera en la habitación de al lado y no estuviera pensando en comprarse una katana.
Una vez entró corriendo en mi cuarto, dijo algo ininteligible y se fue por donde vino. Yo me llevé un susto de fliparlo como es normal.
La semana pasada me desperté porque tenía sed y vi que había encendido la luz, cuando entré en mi cuarto encontré su almohada en mi sofá. Si es capaz de entrar y dejar (porque no quiero pensar en la posibilidad de que arrojara violentamente) la almohada ¿qué sería capaz de hacer con una katana?
Y yo a mi hermano pequeño lo quiero, lo razonablemente establecido, pero en una ocasión me disparó con una pistola de balines, así que no me fío.
Además estoy en plan sensible con el tema muerte porque en 15 días me he visto en un par de situaciones de riesgo que te hacen pensar en lo volátil que es la vida en general y una personita como yo en particular. Sería muy triste morir arrollada por un coche por culpa de llevar los auriculares puestos y de no mirar/ obedecer los semáforos.
Y como estoy segura de que si me pasara algo no se haría caso a mi última voluntad ahora mando sms a modo de testamento para que el destinatario se vea obligado a transmitir mi voluntad a mis familiares(estudiar derecho me sirvió de poco). De hecho cuando tenga tiempo sacaré mis libros y apuntes de la carrera y redactaré mi propio testamento hológrafo. Fantaseo con la idea de dejarlo todo bien atado para que nadie haga un circo de mi muerte, no podría soportar (aunque no tendría más opciones) que la gente mirara mi cuerpo muerto, o que un cura con horario se atreviera a hablar de mi sin siquiera conocerme ni saber qué opino de su gremio. Me enfurecería que no me incineraran o que aún haciéndolo, mis cenizas llenaran algún jarrón. Y como estos, muchos otros detalles que dejaré claramente explicitados en mi testamento.