Cuando una no tiene fantasías, ni sueños, ni espera nada concreto de alguien, o de nadie en concreto, de la vida, de la suerte... de nada, desarrolla un ciego sentido de la perdurabilidad que asusta. Por ejemplo, no me preocupa en absoluto que me paguen una mierda porque para la vida que llevo me sobro y me basto, no me preocupa estar sola porque siempre lo he estado y espero estarlo mucho más, no me preocupa envejecer porque tampoco me preocupa estar viva mañana. La verdad es que todo me da bastante igual. Procuro pasarlo bien para no aburrirme pero vaya, a partir de ahí no me preocupa.
Y últimamente pienso mucho en la perdurabilidad de las cosas y en por qué yo no quiero comprarme una casa y pagar una hipoteca, ni quiero tener hijos que lleven mi apellido y mis ojos, ni quiero heredar de mis abuelos y padres, porque no es algo que merezca.... por no tener no quiero tener ni carné de conducir. Y es brutal porque siempre he tenido un gran sentido del sedentarismo y me he sentido muy ligada a barcelona. Es lo único que me liga creo. No me importaría no tener nada siempre que viviera aquí.
No sé... ya no es exactamente apatía porque aparentemente estoy contenta. Es simplemente que me doy cuenta de que la gente que me rodea siente una necesidad de dejar huella que yo no tengo. Puede que este blog... aunque hay mil andreas susceptibles de haber escrito esto, incluso podría llamarme ana.
Qué ganas tengo de volver a ámsterdam. Ayer G me lo propuso y no pude decir no.
Encontré esta página de casualidad, pero me da gusto que exista gente linda, sensible e inteligente como tú Andrea. ME has rodabo unas cuantas palabras para tí, y es que yo tambien estoy solo y sin animos de nada, hasta desganado de hablar de mi desanimo. No dejes de escribir ok?.
Saludos
ma encantao este post de jorge joajaojao, me encatna esta gente que hace creer entender que comprende y se siente en mismas situaciones... que cada uno viva lo suyo
viva el caos