Yo estaba loca por él, pero no se dejaba querer por una loca.
Así que lo de eSe lo doy por finiquitado.
Soy tan predecible!!!
Llevo desde septiembre mentalizándome de un detalle que ayer debía pasar por alto para vencer mi propia batalla vengadora. La cosa es que la soledad y la música de los viejos lobos ibéricos me recuerdan a él y ayer ya tuve mi dosis de sadismo macabro y tocaba ser buena. Así que puse mis mejores intenciones y mi mejor tono para llamar y felicitar a alfonso (ese al que en su día dediqué un post tan elaborado del que me siento tan orgullosa pese a sus críticas).
Pobre, sé cómo le preocupa que no se lo feliciten o que se lo feliciten tarde y mal. Así que yo, lo hice el día correcto y a una hora decente y apropiada, aunque fruto de la más prosaica casualidad. La misma por la cual sólo me acordé de la fecha tras oír a carly simon gritando eso de you’re so vain!
Pues bien, sigue igual, la mismas milongas de siempre; la facultad, su trabajo de Ken agricultor y la novia de turno, esta vez una tal arancha a la que pese no tener el gusto (ni las ganas) de conocer, me consta (por méritos propios) que es la misma que a menos de tres meses de nuestra ruptura (de que él me rompiera) ya le maileaba canciones de juanes firmadas con un meloso TQ....
Ahora que lo pienso, a mí siempre me echaba en cara lo poco cariñosa que era, que no le decía que le quería ni le hacía la pelota.... pero es que yo, era sincera! Aunque también tuve mis puntos románticos, claro que después venían acompañados de sorpresas amargas... pero ese es otro tema.
Está claro que la perseverancia de arancha tiene mucho mérito (y esto son meras elucubraciones porque repito que no entra en mis planes conocerla) y que sabe por dónde apuntar para “ganar”. Porque está claro que lo de alfonso es el amor propio; si quieres que coma de tu mano no tienes más que alabarle, adorarle, subirle a un pedestal y admirarle... le encanta! Es como uno de esos gatos de señoronas del siglo XIX gordísimos de tantos dulces, al que le gusta que le llamen en diminutivos y le rasquen la tripa.
En fin; creo que ya siento tanta apatía que incluso el tema de arancha me resbala. Porque al colgar el auricular pensé que lo más normal sería sentir celos, rabia, rencor, vergüenza o ALGO; porque el que durmiera abrazándome y diciendo que quería hacerlo el resto de sus días hubiera encontrado a otra a quien abrazar y a la que probablemente ya abrazara antes de dejarme definitivamente a mí. Pero no, me da lo mismo, me siento bien conmigo misma por haber sido tan sincera (para conmigo) en todo esto. Me siento bien por haber purgado todo el mal y no tener malos pensamientos para él, más allá de los que me despiertan las cosas en él que me disgustan (su comportamiento, su forma de ser...)
No me importa ni siquiera que sus últimas predicciones y promesas resultaran falsas es más, lo agradezco porque ahora mismo no sería capaz de soportar algo así otra vez.
Lo dicho, si lo lees; probablemente creas que este post es sobre ti, pues sí!
You’re so vain, you probably think this song is about you
You’re so vain, I’ll bet you think this song is about you
Don’t you? don’t you?
La noche del jueves odié tanto a una tal helena que no puedo evitar la tentación de contar lo mala gente que es.
Para empezar llegaron ella y ana al 44 para encontrarse con todos e irse (irnos) a la playa a celebrar la verbena de san juan. La escena comienza cuando ALGUIEN llama al móvil de ana y ella lo ignora. Al minuto llama a helena y hace lo mismo. Yo, que llevaba unas tres horas en el 44 y no estaba de muy buen humor, al ver que se regodeaban de su sadismo no pude evitar decir: qué malas, pobre chaval! Y va helena y me pone la mano encima de MI pierna y me dice: las mujeres somos malas! AGGGGGGG TE ODIO!!! NO ME TOQUES NI ME DES LECCIONES!
Yo diría que antes de sentarse en el 44 (por cierto que sus culos ocupaban tanto que al final casi me siento encima de S26) helena ya le estaba pidiendo al madrileño que le dejara mandar un sms desde su móvil a OTRO ALGUIEN. (No te soporto puta gorrona gorda!)
Después helena la guay sacó de su horroroso bolso rosa-puta (reputa en realidad) un montón de papeles rancios y feos (rancios porque no valen ni de boquilla y feos porque eran horrendos) que convocaban a un evento músico teatral en el que ella participa. No te preocupes helena que el sábado pienso estar MUY OCUPADA!!
Entonces el OTRO ALGUIEN llamó a helena. La chica debe de ser muy bocazas porque ipso facto contó que ese otro alguien, ahora FERRAN (pobre!) la esperaba en dixi para darle tres entradas para razz. Y va y me invita a ir a razz con ella, que nos acabamos de conocer y yo ya la odio. Yo muy diplomática rechazo la oferta argumentando que he venido a salir con G, la típica fiesta de san juan, no para meterme en razz, que aunque me gusta mil veces más que la playa, ni voy vestida para eso ni es el día de hacerlo (aunque mi primera motivación seguía siendo un sincero NO QUIERO IR CONTIGO).
Entonces cuenta que además de lo del teatro gestual (¿qué coño es eso?) es camarera en dos locales que ya no pienso pisar, bóveda, que me da igual y els enfants, que sí que me gusta (lástima!) y nada, como ve que yo salgo por pueblo nuevo me pregunta por dixi, qué tal es y eso; y yo, en un alarde de camaradería le cuento que el sitio está bien, que la música es muy pueblo nuevo y que lo mejor es sin duda un camarero que, como tengo comprobado, no sólo es el más guapo (a mi modo de ver) sino que te carga más las copas que una tía feorra guarra rasta que anda por ahí. Entonces helena abre los ojos y dice: mireia? Y yo, abriendo aún más los ojos y odiándola el triple por la mega encerrona que me está tendiendo le digo que no tengo ni idea de cómo se llaman los camareros de allí pero vaya, que la de las rastas (omito ahora el feorra y guarra porque me temo lo peor) pone poco. Total, que sin tener bastante me dice: cuál es el guapo? Y yo (odiándola y odiándome) le digo: no te lo digo que ya los conoces! Y la pava pinchándome me dice: el de los piercings? Y yo..... umm... pues no lo sé, un chico pequeñito, moreno, con gorra... no sé, un chico muy mono! Y me dice: ferran! Es ferran! Lleva unos piercing! Y yo: (con cara de amargo) pues será, no lo sé! Y ella se me acerca y me enreda en el aroma de su perfume de zorrupia caza camareros y me dice: es el chico que me espera para darme las entradas de razz! Y en este punto no sé qué esperaba de mí, pero mi cara seguro que sería como la del que ve cómo cae algo de cristal sin poder pararlo. Concluyó con un: estamos saliendo desde hace dos semanas! Bueno estamos..... quedando!
AHHH ZORRA GUARRA! Ahora que sé que tu perfume apesta, que eres mala persona, que eres una puta gorrona, que tienes más tripa que britney de seis meses y que tu estancia aquí tiene fecha de caducidad a ver si voy a ir esta noche a dixi y voy a ir a por ferran a contarle todo lo que me has hecho en menos de media hora y no lo vuelves a ver en tu puta vida de zorra jode noches! (yo he leído el manual de la perfecta cabrona y tú no!)
Cuando por fin llegó el momento de irse a la playa yo comencé con mis maniobras de escaqueo del tipo: ufff sin G yo no salgo, no me apetece ir tan tarde a la playa, que ya estará todo hecho un cristo, bla bla bla... y va y me dice: te quieres venir conmigo razz? JUAS ¿ME TOMAS EL PELO? Lo que me faltaba; acabar la noche en razz con las chanclas y la riñonera adidas delante del camarero guapo de dixi viendo cómo le comes la oreja!
Total, que me largué aprovechando la confusión pero S26 me persiguió para hacerme entrar en razón. Al final ni tú ni yo; nos quedamos en el 44. Entrar de nuevo fue como volver a la realidad después de una pesadilla; por fin todo caras conocidas y un medio amable. Y así, sin hacer nada, estuvimos aún unas horas más. A las seis me metía en la cama.
Hacía cinco años que no salía en san juan por culpa de los exámenes de la facultad y está claro que lo de este año no ha contado.
Esta noche voy a dixi a tomar algo y a ver si helena la perra le ha dejado marcas a ferran. Luego puede que vayamos al moog, a dejarnos poseer por la música. Eso sí será una celebración de san .... La Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, ahí queda eso!
Four to the floor I was sure, never seeing you clear
I could have it all, if only you were here
Mirna danza con los brazos hacia el cielo y la cabeza en otra órbita. Va tan pasada que no distingue a propios y ajenos pero no le importa, ahora sólo queda bailar. Y es maravilloso, se siente libre y vuela. Se deja llevar sin pensar en gustar, complacer, atraer o seducir a nadie. Es ella misma y por primera vez en mucho tiempo se gusta.
Four to the floor I was sure, never seeing clear
I could have it all, whenever you are near
Es genial! Nadie la mira y se regala del todo con esta canción interminable que la está poseyendo. Por un momento cree ver a aquél que la tiene en standby pero no se exalta al fin y al cabo, algún día tendrían que coincidir si ambos se mueven por los mismos ambientes. Pero ni se plantea la posibilidad de dejar su lugar y acercarse, de hecho lo único que le dedica es una mirada vacía, una confirmación de que sus sentidos no la engañan.
Four to the floor I was sure, that she would be my girl
We’d rent a little world, we’d have a little girl
La canción comienza a decaer, se acerca el final, ya suenan ritmos de otro tema que probablemente conozca y le guste incluso más que éste, pero desearía que la cosa perdurara un poco más, una semana por lo menos.
Cuando por fin encienden las luces al ritmo de nina simone la cosa está terminada. Y con ésta ya van dos, en menos de ocho días, las veces que termina una sesión, y eso que no hay nada que deteste más que ver a los que creía adonis y sílfides bajo las estrictas luces del local, que les hacen perder belleza, misterio y morbo, lo que significa que ella misma debe de tener un careto lamentable. Efectivamente; ojos rojos, cara pálida, pelo revuelto y eyeliner corrido.
Últimamente se apunta a todo, sin importar lugar, día, hora o compañía. Cualquier excusa es buena para separarse de sus pensamientos y liberar su cuerpo.
Al llegar a casa aún oye el four to the floor saltando en su cabeza y se ve a ella misma danzando en solitario y sonríe. Es una sonrisa del que en un instante se siente bien y satisfecho consigo mismo. Se alegra de haber hecho lo que hizo y de no haber hecho lo que evitó. Se alegra de haber estado donde estuvo y de no haber ido donde nunca estuvo. Se alegra de los cambios de planes repentinos, de los nuevos planes sin plan aparente y del planazo que resultaron.
Ahora tiene que hacer un receso, serán dos semanas de contención y aburrimiento. Puede que menos incluso, todo depende del interés y las ganas que le ponga; pero luego.... ayy luego, luego prometo dejarte volver a salir!
No sé por qué nunca reconozco la voz de G al teléfono... si llamo a su casa la confundo con su hermana o su madre, y cuando me llama desde un teléfono desconocido soy incapaz de adivinar.
Ayer, aunque llamó desde su número (lo que no daba lugar a errores) lo hacía con un tono distinto y raro, pero no le di importancia hasta que dijo: sabes dónde estoy?
Si tengo en cuenta que ya me cuesta acertar quién llama y que sin el identificador del móvil quedaría mucho peor de lo que ya quedo, era prácticamente imposible que acertara, así que para ahorrarme meteduras de pata dije; no! Dónde?
Y nada, me reuní con ella en menos de tres cuartos de hora y pasamos una de esas tardes (noche-madrugada) en la que las horas van pasando sin que te des cuenta. Allí iba circulando gente, contando historias, íbamos viendo dvd (todos elegidos por nosotras!), liando y aprendiendo a hacerlo mecánicamente, comiendo pizza... una tarde feliz.
No me importó dejar plantado a mi hermano esperándome para cenar ni a sònia para ir a la fiesta de su hermana, sencillamente no podía irme de esa casa o no por lo menos mientras hubiera algo que ver, comer, liar, reír... estuvo genial y estoy deseando repetir, pero la próxima con los videos de michael jackson!
G: a mis hermanos tampoco los diferencio por teléfono! Soy un horror con eso, lo siento!!
Hoy estaba atacada de los nervios porque era mi primer día de trabajo. Y esta vez era un trabajo relacionado con el derecho, lo que hacía que estuviera aún más tensa porque era el momento de poner en práctica lo que siempre pensé que no serviría de nada más que de materia a examinar. Pues bien, iba yo toda frenética al despacho de mi jefe y cuál es mi sorpresa cuando nada más abrirme la puerta y antes siquiera de que yo pronunciara un amabilísimo BUENOS DÍAS! Me dice él con cara de marrón y tono de secreto sumarial: ¿puedes venir en una hora? y creo que nunca antes estuve tan ágil como esta vez, porque antes de que terminara su súplica yo le he pisado la frase con un igualmente inquietante: claro!
Ya he decidido que me encanta este trabajo. Seguramente la mayor parte del tiempo lo pase contestando al teléfono, inventariando mensajes o escuchando los dramas existenciales de mi jefe, pero sólo por la emoción de desconocer en qué momento va a requerir mi ausencia, ya vale la pena. Me siento como una amante inoportuna, un secreto irrevelable o simplemente la pasante que pasa de ir al trabajo a ir a pasear en menos de lo que pronuncio un; claro!
Posdata: otra de las cosas que me emociona del trabajo es que el despacho comparte dirección con un famoso local de... bueno no sé exactamente de qué, pero sé que baila chiqui martí desnuda y que probablemente se organicen intercambios de parejas.
He escrito un post sobre algo de lo que hablamos G y yo el miércoles, lo he colgado, lo he releído y he pensado que era mejor no colgarlo. Puede que G tenga razón y sí que haya secuelas.
Mañana tengo una entrevista en un bufete.