Ahora tengo serios problemas de autocensura. Hay más posts en formato borrador que como publicados. Los escribo pero no los publico, o los publico y al leerlos comienzo a comerme la cabeza con si desvelo demasiados datos, si es políticamente incorrecto, bla bla bla... total, que me desborda la puta ansiedad de siempre.
Y ahora mismo estoy a un nivel de histeria digno de película de Almodóvar. Algo va a pasar, lo presiento. No sé exactamente qué ni cómo ni cuándo, pero algo va a pasar y estaré en primera fila. Sólo espero que sea lo bueno que presiento. Un 2006 tranquilo, equilibrado, rutinario, sin sobresaltos y feliz, sobretodo feliz.
Un 2006 sin crisis bobas, sin tardes de mirar al vacío y llorar por nada. Un 2006 sin recuerdos absurdos de gentes insignificantes. Un 2006 en el que nadie me pida perdón. Un 2006 en el que la gente que me importa y yo nos reunamos muchas veces para echar unas risas y olvidar por unas horas las miserias del mundo. Un 2006 del que sea imposible hacer un resumen de los mejores momentos porque sea todo él brillante.
Y... un 2006 pasando por Ámsterdam!
¿Qué pasa cuando estás convencida de que algo que te dicen no va a pasar? Nada de lo que ella diga pasará. Ni remotamente. Lo dice por hacer daño, por revolverme, por cabrearme... pero no me conmueve, ni la creo; así que me da igual. Y seguiremos así años y años hasta que alguna de nuestras predicciones se cumpla y entonces será demasiado tarde para rectificar o pedir perdón. Y aún así sigue sin importarme.
No me importa estar sola en un hospital. No me importa. No me importa. No me importa. No me importa. No me importa. No me importa. No me importa. No me importa. No me importa. No me importa una mierda ni me importará.
Ahora, demás de mi poder mental para ponerme enferma e imitar síntomas y de mi anorexia “voluntaria” tengo un problema con las pastillas. Y lo peor es que ella me lo ve en la cara. Tiene huevos que sea ella quien lo diga, cuando su primera respuesta a cualquier demanda médica es: tómate una aspirina!
No se puede razonar. Yo le he faltado al respeto y mil cosas más, pero preguntas cuándo y cómo fue y no sabe qué decir (probablemente porque es mentira). Y “mis relaciones” van fatal por mi culpa. ¿Qué relaciones? Me encantaría saber a qué relaciones se refiere. Puede que a alfonso, que es al único que conoció (y conocerá) y no para de echármelo en cara cuando puede. Cuanto me arrepiento de haber tenido una relación que implicara dar tantas vueltas y contar tantas cosas. Seguro que si no supiera ningún nombre no daría tanto por culo. Y la culpa es mía por creer que era de fiar. Mierda mierda mierda MIERDA
Es triste saber que alguien que lea esto puede conocerte. Es aún más triste saber que ese alguien que te conoce y te lee, se come la cabeza intentando descifrar de quién hablas en todo momento. Y es tristísimo que lo haga de puta pena y encima sea un bocazas.
C, mi favorita de la agencia, me ha regalado su sabiduría masculina aprendida a base de vivir en plan nómada; dice que los barceloneses son más bien pequeños, aunque guapos y muy estilosos. Suerte que a mí lo de que sean pequeños me afecta poco. Me pregunto qué diría C de los chicos de madrid y zaragoza, sobre los cuales tengo mi propia teoría.
El 17 de septiembre había “fiesta piratas” en un piso muy céntrico de barcelona. Una vez allí me estuve rayando un rato largo con un tipo que me sonaba mucho. Al final logré averiguar de qué me sonaba. Resulta que era uno de los colaboradores de un programa muy freak que emitían en city tv. Desde entonces y hasta ayer, que con la inestimable e impagable ayuda de G conocí su nombre. Iñaki Urrutia, qué grande eres!!
Como no es cuestión de hundir la carrera de nadie (S1 tiene razón una vez más) pongo la foto de su coronilla, dejando así lugar a la duda razonable.
Sólo diré que estoy deseando encontrarme a candela peña!!!