Abril 01, 2006

I don't play guitars

Cuando una no tiene fantasías, ni sueños, ni espera nada concreto de alguien, o de nadie en concreto, de la vida, de la suerte... de nada, desarrolla un ciego sentido de la perdurabilidad que asusta. Por ejemplo, no me preocupa en absoluto que me paguen una mierda porque para la vida que llevo me sobro y me basto, no me preocupa estar sola porque siempre lo he estado y espero estarlo mucho más, no me preocupa envejecer porque tampoco me preocupa estar viva mañana. La verdad es que todo me da bastante igual. Procuro pasarlo bien para no aburrirme pero vaya, a partir de ahí no me preocupa.
Y últimamente pienso mucho en la perdurabilidad de las cosas y en por qué yo no quiero comprarme una casa y pagar una hipoteca, ni quiero tener hijos que lleven mi apellido y mis ojos, ni quiero heredar de mis abuelos y padres, porque no es algo que merezca.... por no tener no quiero tener ni carné de conducir. Y es brutal porque siempre he tenido un gran sentido del sedentarismo y me he sentido muy ligada a barcelona. Es lo único que me liga creo. No me importaría no tener nada siempre que viviera aquí.
No sé... ya no es exactamente apatía porque aparentemente estoy contenta. Es simplemente que me doy cuenta de que la gente que me rodea siente una necesidad de dejar huella que yo no tengo. Puede que este blog... aunque hay mil andreas susceptibles de haber escrito esto, incluso podría llamarme ana.

Qué ganas tengo de volver a ámsterdam. Ayer G me lo propuso y no pude decir no.

Posted by andrea at 08:15 PM | Comments (2)