No tengo manos para escribirte, y mi cerebro parpadea. Tú, intermitente,
ahora positiva
ahora negativa
ahora neutra
ahora positiva
ahora negativa
ahora neutra
Y el carrusel, o la montaña rusa -que no lo sé con certeza- en que estoy montado, sube, baja, gira. Miro a los lados y no sé cuando llega el turno de bajarse. Aunque tampoco sé si quiero hacerlo.
Puede que simplemente quiera quedarme dentro de ti a ver pasar las horas, con la seguridad que da lo incierto.
El Abuelo Cascarrabias ha comido hoy un huevo revuelto y un par de magdalenas.
El Abuelo Cascarrabias sueña con que el domingo sea leve, y sin tristezas inútiles.
El Abuelo Cascarrabias escucha Se nos iba la vida de Quique González.
...La única condición a bajarse o no del Carrusel
es que el corazón pueda sufrir...
Simplemente está mareado ante la vuelta de las vacaciones.
Cuando pueda volver a pensar de manera despejada (seguro que es usted una de esas personas capaces de hacerlo) piénselo dos veces más: una vez se haya bajado, seguro que se queda mirando la atracción y empiece a tener ganas de subir de nuevo (cada vez el ticket será más caro)