Siguiendo la estructura de un post de Fluzo...
Hace veinticuatro horas, me despertaba con el ruido de la lluvia tintineando contra la ventana, y con tres gatos raspando la puerta de la habitación. Hace veintitrés horas, estaba haciendo el amor. Hace veintidós, también. Hace veintiuna horas, hacía fotos con mi cámara que lamentablemente no os puedo enseñar. Y daba besos, y mordía, y chupaba. Hace veinte horas, desayunaba tumbado en la cama paté y zumo y leche con colacao. Después, me dormía de nuevo, cinco minutos que se convirtieron en algo más. Hace diecinueve horas, Campechana enviaba un sms al móvil de Audrey para ver si estabámos en casa. Respondíamos que si. Y ella nos enviaba otro para decir que ella también. Nos poníamos a hablar con ella en su habitación, y me llamaba progue. Después, nos arreglábamos y nos íbamos a comer de tapas. Hace dieciocho horas, perdía cincuenta euros al pagar la cuenta de las tapas. Hace diecisiete horas, me enamoraba locamente del Barrio de Gracia, paseando por sus calles, por sus plazas, y escuchando a Audrey contarme los recuerdos de su infancia. Hace dieciséis horas, posteaba desde un ciber, al lado de un ecuatoriano preocupadísimo por cómo había quedado el Barcelona de Guayaquil. Hace quince horas, practicaba mi lectura de catalán hojeando el Avui, con la victoria del Lleida en campo del Murcia. Hace catorce horas, paseaba a Nala y leía un par de poemas. Hace trece horas, paseaba por Rambla Catalunya construyendo una casa como se tiene que construir, poniéndole sus andamios y sus ladrillos, con sus albañiles tirándonos piropos. Hace doce horas, besaba y abrazaba en la estación de autobuses, con la promesa en los labios de volver. Después, un intervalo de once horas en autobús, y una ducha, y un traje y una corbata.
Y hace una hora vine a la oficina, me senté en esta mesa, y no me he vuelto a levantar desde entonces.
Y dentro de doscientas ochenta y ocho horas, ella estará aquí.
El Abuelo Cascarrabias ha comido hoy un sandwich de carne de cangrejo.
El Abuelo Cascarrabias sueña con echarse la siesta.
El Abuelo Cascarrabias escucha Eye in the sky de Alan Parsons Proyect.