Dicen que la esclavitud se abolió hace muchísimos años. Y que quieren que nuestra semana laboral sea de treinta y cinco horas.
Y una mierda.
Que se lo digan a Mónica, que lleva hoy catorce horas en el trabajo, y aún no sabe a qué hora saldrá.
Hay cosas que no entiendo. Con qué cara puedes mirar a tus empleados, cuando sabes que por dentro te están poniendo a parir. Yo sería incapaz. Por eso empiezo a pensar que nunca voy a ser un buen gerente.
El Abuelo Cascarrabias ha comido hoy tortilla rellena.
El Abuelo Cascarrabias sueña con ese puesto de auxiliar de banca de Mataró.
El Abuelo Cascarrabias escucha Dança da solidao de Marisa Monte.