Mayo 05, 2004

Echando cuentas.

Estaba pensando en lo que he dicho esta tarde del desconocido al que ataría con sogas a la vía del tren y me he puesto a pensar en la fragilidad de la vida humana. ¿Y por qué? Pues porque la mía ha peligrado seriamente no en una, ni dos, ni tres sino hasta cuatro veces contando ésta.
La más sorprendente fue la primera. Iba yo por la acera tranquilamente cuando se me echa casi encima un coche con toda la mala saña del mundo sin conseguir tocarme. Me aparto y la conductora recula y vuelve al ataque cargándose una especie de poste bajo con todo el lateral. Eso me hace pensar que no era una asesina en serie, sino que quería hacer chatarrilla. Pero... ¡a qué precio!
La segunda fue poco después, cuando iba a cruzar un paso de cebra y me aparece una moto llevada por un tío que quería sangre, a juzgar por la velocidad que llevaba. Que se vaya al banco de sangre que van a hacer en mi barrio (si es que para entonces la sangre no ha evolucionado ya a otra cosa). Cais me mata, menos mal que me aparté, y encima me echó una bronca que no entendí. si hubiera sido conocido os aseguro que me habría encargado de que oliera su propia sangre.
El terder susto también fue tremendo, pero no tan pintoresco. Exceso de velocidad y falta de respeto al prójimo. Nada especial.
Y ésta es la cuarta.
Pero no van de eso mis cuentas. Lo que voy a hacer es aplicar la ecuación de las obras de Zaragoza para calcular cuánto tiempo me queda de vida.
Paso por una calle que tiene obras para seis meses.
6x4=24.
Moriré en Abril del 2006, no está mal. Porque abrirán semejante peligro de calle y nosotors acostumbrados a respirar aliviados, y entonces... ¡Sálvese quien pueda!
Don't fear the reaper.

Escrito por Shulamithie a las Mayo 5, 2004 10:39 PM
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