Junio 12, 2004

La ONCE y la DOCE.

Si es que estamos ciegos.
Cerca de mi casa están haciendo una rotonda mágica (versión "estrangulador de Boston") que consiste en ensanchar las aceras paar que no aparque la gente.
Como podéis imaginar, la gente aparca de todos modos y los que viven allí aseguran que no saben qué es una grúa.
Un enterado me ha dicho hoy que es por una subvención que la ONCE dio al Ayuntamiento (Atontamiento, más bien) que se ponía en práctica este año como muy tarde o se perdía. Imagino que los gastos reales serán mucho menores que el presupuesto y el dinero restante irá para...
Han aprovechado para poner rampas. Vya, la rampa, una cosa que ya existía en las más antiguas civilizaciones. ¿Tanto costaba? ¿Tan duros de mollera somos? La ONCe no debería subvencionar estas cosas: debería ser obligatorio en todas las aceras. Y punto.
Ya os contaré cuántas rampas hay en las aceras de las casas que están cosntruyendo ahora, pero os puedo asegurar sin haberlo visto que ni es par ni impar.
La magia pitagórica de los políticos locales.
Don't fear the reaper.

Escrito por Shulamithie a las Junio 12, 2004 10:04 PM
Comentarios
Escribir un comentario









¿Recordar informacion personal?