Ya está el Papa metiendo sus narices en asuntos de Estado.
Que se preocupe más por su Vaticano y por lo alarmante de su baja natalidad.
Señor Pontífice: de conciencia vamos mejor que usted.
Es verdad que nosotros también tenemos nuestras ovejas negras, pero como Marie Noële no va a hacer todo el trabajo de teñir la lana, pues somos lo más tolerantes que podemos.
Aquí hay muchos agnósticos y ateos, como yo.
Bueno, yo soy agnóstica por pura vagancia, por no perder el tiempo en planteármelo. Si hay un dios, ése es el Big Bang, y en eso creo.
¿Sabe una cosa, señor Pontífice? Nadie ha matado por el Big Bang. No sé quién soltó esa teoría, así de mal ando de conocimiento científico. Pero no se ha llegado a los extremos de los suyos. Habrá habido debates, polémica... pero los científicos han sido civilizados y sus seguidores también.
Los suyos hicieron las cruzadas, las guerras de religión, la sangrienta conquista de América.
Unos de los suyos exterminó a millones de judíos. Su bigote era cristiano, sus ideales y su sadismo también.
Y sé lo que está pensando: "era cristiano, pero no católico".
Da igual. Contó con el apoyo de los católicos.
Y ahora... ¿hablámos de Latinoamérica?
Y otra, seños Zumo So-Cerdote: mientras en Irlanda se mataban independentistas y unionistas con la excusa del catolicismo y el protestantismo, mis amigos los científicos argumentan sus posturas con datos y experimentos, sin necesidad de terrorismo. Lo que cuenta es la razón y, si el que gana estaba equivocado, el tiempo lo dirá.
Así que deje de meter las narices en los asuntos de nuestras escuelas, nuestros abortos y nuestros matrimonios homosexuales, que ya tiene bastante de qué preocuparse.
Ah, y no olvide reflexionar sobre el machismo de su Santa (?) Católica (?) Apostólica (?) o lo que sea... quédese con esto:
No importa si el átmo primigenio era macho o hembra.
Don't fear the reaper.