Estuve unos días digitalizando libros en el Registro de la Propiedad. El sitio era un almacén que era la pena, y digo yo (lo decíamos todos) que podían haberse esmerado en buscarnos un sitio mejar.
Un día, estábamos fuera de descanso cuando apareció un tipo que llevaba un peluche de la Abeja Maya y nos preguntó qué era eso. Mi compañero le dijo que era un zulo de la ETA (que yo sepa, de eso nada... pero sólo que yo sepa). Yo dije que no, que era un alamcén del Registro y estábamos trabajando.
Y él dijo que muchos impuestos y mucha fachada para esto y que lo pagábamos los trabajadores (pues sí, en esto tiene razón el hombre) y luego empezó a decir que si eso era de la ETA que nos echaba una granada y que allí al lado estaba la Policía, que llamaba a Operaciones Especiales, que tenía goma-2 y plastilina y no sé qué más de misiles, y cosas raras. Yo era la única que escuchaba y me perdí.
¿Es eso una amenaza? ¿Debíamos mirar la puerta por si se colaba algo raro rodando? ¿O era simplemente algo que nos sacó de la rutina que marcaba la SER con su obsesión por la política y por el terrorismo en programas de entretenimiento durante las tardes de verano?
Don't fear the reaper.