Un vecino mío tiene un perro y una perra a los que saca a pasear todas las mañanas. La perra es pequeña aún y se mea en la escalera. A veces, cuando salgo, me lo encuentro. Aparece con la fregona que tiene en su casa, se pone a limpar lo que ha dejado allí la perra y hasta que el suelo no está bien limpio no se va.
A la vuelta me encuentro el ascensor ocupado. Espero y la luz sigue encendida. Sigo esperando, porque voy cargada. Me canso de esperar y subo. Y me encuentro a una vecina (siempre la misma) hablando con otra, que a saber si es vecina o qué es, que está sosteniendo la puerta del ascensor para que no se le vaya. Les lanzo una mirada furibunda, suelto una blasfemia y les digo que el ascensor es de todos.
Adivinad a cuál de los dos le han puesto una advertencia en el tablón de anuncios.
Don't fear the reaper.
Mi hermana me ha preguntado si tenía un calendario lunar. Pues como todos los que tienen un calendario grande de ésos de colgar en la cocina. Y me ha dicho que quería mirar... tachán... cuándo estaba la Luna en su apogeo.
Era para decirle a uno cuándo debía recoger los tomates. ¿Qué pasa? ¿Que ya no se sabe por el color? ¿Hacen falta mil conjuraciones druidicas para coger tomates? Qeu una cosa es que los de las tiendas sepan a hierba porque los cojan verdes y los pongan a madurar en cámaras, y otra muy distinta es fingir que eres daltónico ante la Madre Naturaleza, que sabe muy bien lo que te ha dado.
Y otra es... ¿qué es el apogeo? Bueno, yo di Griego Clásico y me aventuro a decir que eso significa "sobre la Tierra". ¿Cuándo ha estado la Luna sobre la Tierra? ¡Si está allá lejos, a 384.403 km! Eso no es arriba, es casa de Cristo (bueno, eso es lo que dicen los creyentes del cielo, pero ahora no estamos para discutir quién se lo va a quedar).
¡Ah, que lo de arriba es porque la órbita está inclinada! ¿Cuánto? 5º 8' 43" de nada. Si es que somos unos exagerados. Más inclinada está la de Urano y no se queja. Si con tal de protestar...
Bueno, los 5º y pico que he nombrado hacen que en los eclipses se vea la Luna rojiza porque refleja los rayos del Sol de no sé qué forma. Bueno, pues eso lo soluciona todo. Cuando la Luna esté roja vamos a por los tomates, que aunque sea por envidia se pondrán rojos al verla a ella roja. Y si se ponen verdes de encidia pues a fastidiarse. si es que las plantas son así de impredecibles.
Hablaría de las mareas, pero como eso está demostrado no se puede bormear mucho sobre el tema, y haría un ridículo peor que el que he hecho con esto.
Antes de irme, si alguien sabe dónde encontrar las fórmulas que sacan la distancia de la Tierra a la Luna con las dimensiones del Boli Bic...
Don't fear the reaper.
Otra cosa que me enciende los hígados (debo tener más de uno porque a estas alturas, con tanta cosa que no soporto, estaría muerta y enterrada) es la reacción de la gente que recibe cartas. Tenemos al típico vago que recibe cartas y no contesta porque "es que cuesta muchísimo escribir", "es que no sé escribir cartas", "es que yo soy de teléfono" (vaya, cuando pides que te llamen van y te cueltan que son de escribir cartas).
Es para mandarlos al cuerno. Por omisión.
Pero cuando la que se chotea de ti lo hace a través de las cartas que escribe hay que seguir otra estrategia. Me la contó una amiga a la que le pasó lo mismo.
Yo estaba harta de recibir a mansalva cartas cortísimas de una... amiga. Estaba harta de contarle mil cosas y que no tuviera ni un comentario, que en vez de eso me contara unas tonterías a las que yo trataba de contestar de la mejor manera posible: diciéndole cosas como que aún era pronto para casarse con ese tío (y me da la impresión, después de hacer recuento, de que todos esos novios que ha tenido son gente que ha sido o su novio, o su amigo, o que le ha preguntado dónde había un cajero).
El colmo fue cuando no me felicitó para mi cumpleaños y en vez de eso me mandó una carta diciendo que no me olvidara de llamarle para feliciatarle el suyo (doce días después), y me dio su teléfono por enésima vez. Vale que le dio una cosa en la cabeza y que se le va la olla, pero al menos que no se venga choteando de mí con esa ridícula excusa.
Mi respuesta fue contundente. Le mandé una carta como las de siempre, contándole mis cosas. Pero en vez de haber oído la final de Copa por la radio fui a Barcelona a verla. En vez de encontrarme la capilla del castillo de Loarre (donde está el libro de firmas) cerrada, pude leer allí un parrafillo escrito por el mismísimo Orlando Bloom. Cosas por el estilo.
No me ha contestado.
Pero hay algo que no entiendo: ¿cómo se ha dado cuenta de que me estaba choteando de ella? Cualquiera que la hubiera leído habría creído que era verdad. Si hasta el más tonto tiene a veces su momento de lucidez, eso debe ser.
Don't fear the reaper.
De Expediente X, diría yo.
Resulta que no me va muy bien el correo últimamente. Puedo leer mensajes y enviarlos, pero no puedo contestar directamente. Desde un poco antes me escribo con una amiga a la que conozco desde hace mucho y no se me ocurrió otra cosa que ironizar sobre el error en los títulos, poniendo cosas del tipo "mi milio va bien" (no, esto me lo he inventado, pero eran cosas de ese tipo).
Hasta que un día voy y escribo esto: "cuajada y fallos de mail, como de costumbre".
Y la cosa se empieza a torcer, porque no acaba de entenderlo.
Pero es que yo sigo por ese camino y empiezo a poner: "cuajada", "cuajada y yogur", "yogur". Y va y me pregunta que a qué viene eso. Y yo le cuento que hace años (ella lo debe recordar porque es mayor que yo) había un anuncio de cuajada con el lema "como de costumbre".
Hoy he recibido otro milio. Decía que no veía la relación.
¿Qué quieres? ¿Que te lo explique otra vez?
Hombre, yo entiendo que no todo el mundo es un lumbrera y que yo soy la primera que no lo es, pero es que hay cosas que caen de cajón: que a una explicación sencilla, por ejemplo, no hay por qué pedir otra. Y yo, sabiendo que soy una lerda de categoría, he intentado no despreciar a los que no dan más de sí, pero me parece que voy a cambiar de táctica, que no soy la profe de los tontos. Y puede sonar cruel, pero si pensarais que alguien os iba a pedir explicaciones de algo tan sencillo como eso hasta Navidad, también os lo pensaríais.
Bueno, no lo he pensado mucho, simplemente me ha encendido el hígado y ya está. Y no le he contestado a ese punto. Y si lee esto, pues que lo lea, a ver si aprende un poco de mi estilo, que le va a hacer falta porque mucha gente habla así en muchas ocasiones.
Ayer una amiga, al comentarle algo de este blog (sí, sobre la que me replicó al hablar de la anorexia), me dijo: "como dice un antiguo proverbio, alguien que no entiende una ironía no merece una explicación.
Don't fear the reaper.
Estuve unos días digitalizando libros en el Registro de la Propiedad. El sitio era un almacén que era la pena, y digo yo (lo decíamos todos) que podían haberse esmerado en buscarnos un sitio mejar.
Un día, estábamos fuera de descanso cuando apareció un tipo que llevaba un peluche de la Abeja Maya y nos preguntó qué era eso. Mi compañero le dijo que era un zulo de la ETA (que yo sepa, de eso nada... pero sólo que yo sepa). Yo dije que no, que era un alamcén del Registro y estábamos trabajando.
Y él dijo que muchos impuestos y mucha fachada para esto y que lo pagábamos los trabajadores (pues sí, en esto tiene razón el hombre) y luego empezó a decir que si eso era de la ETA que nos echaba una granada y que allí al lado estaba la Policía, que llamaba a Operaciones Especiales, que tenía goma-2 y plastilina y no sé qué más de misiles, y cosas raras. Yo era la única que escuchaba y me perdí.
¿Es eso una amenaza? ¿Debíamos mirar la puerta por si se colaba algo raro rodando? ¿O era simplemente algo que nos sacó de la rutina que marcaba la SER con su obsesión por la política y por el terrorismo en programas de entretenimiento durante las tardes de verano?
Don't fear the reaper.
Lo habéis visto, lo habéis oído (mal de muchos, consuelo de tontos, es lo que pienso al preguntarme por los que lo idearon), el odioso enésimo anuncio de compresas. Ofende mis sentidos como pocos anuncios lo han hecho.
Ofende mi vista con esa estética pop baratera de mundo feliz. Hay cosas mucho mejores que hacer con los colores que semejante abigarramiento blasfemo (hoy estoy literaria). Y eso de decir (subliminalmente, pero es que hasta yo lo he notado) que el colorido es cosa de chicas es decir que los hombres deben ser grises y anodinos y las mujeres vivir en el mundo de Fresita. Bueno, pues no, creo que a todos nos pertenece un poco del pastel de la inteligencia y el sentido común. Claro que con tanta anoréxica...
Ofende mi oído con esa horrible sonata que dice que llevar tanga es una cosa maravillosa. ¿Pero es que en este mundo no hay nada más interesante para reflejar en una canción? Habrá una catástrofe nuclear, se corromperá todo el papel con el paso del tiempo y gentes de otras civilizaciones encontrarán lo poco que haya quedado de la nuestra: unos CDs y algo para oírlos. ¿De verdad queréis que oigan eso? Aprendí inglés para traducir semejantes tonterías... ojalá no supiera lo que dicen, de verdad.
Ofende a mi sentido común. Debería estarles agradecida por descubrir ante mis ciegos ojos que tengo sentido común, pero de eso nada. El conocimiento sólo genera sufrimiento. Y bastante triste me parece que las niñas sigan la moda de conjuntar la carcasa del móvil con las bragas. Y que les parezca bien conformarse con una tonta frase que han oído en una canción para interpretar el mundo. ¡Y a comprarse ropa de todos los colores! Ahora entiendo lo que pasó con la Biblia, con la de frases que tiene.
Por no hablar de todo ese mito que se ha creado de que tener la regla es la cosa más maravillosa que le puede pasar a una en la vida. Y no voy a hablar de eso porque creo que ya lo he hecho.
Con lo bueno que era el anuncio de impresoras del pez, el gato y el pájaro...
Don't fear the reaper.
Como la gente se aburre mucho, manda preguntas a las revistas. Y, como no hay preguntas tontas sino tontos que preguntan, yo voy y me hago eco de lo que le ronda a la gente entre neurona y neurona.
Ahora vienen preguntando si el color del coche influye en la posiblidad de tener un accidente. Esta gente es la que se cree que las olivas salen con anghoa de los árboles. Bueno, como los culpables de su ignorancia no son ellos sino la sociedad que los ha criado así, pues yo como alma caritativa que soy (no os lo habréis creído, ¿verdad?) voy a sacarles de dudas.
No hay que buscar una explicación rebuscada y peregrina. Si alguien ha pensado que con el agua de lluvia ciertas pinturas liberan sustancias que se cuelan por la entrada al depósito y adulteran la composición del combustible convirtiéndolo en un rompemotores (prefería "rompetripas", pero hoy no hablo del coche biónico) que actúa en una curva cerrada a 180 km/h, se equivoca.
Tampoco hay que pensar que los coches negros son muy siniestros porque el color te hace tener pensamientos oscuros y desear saltar sobre un barranco, para probar de una vez lo que se siente buscando el túnel, la luz y el cartel de "Autovía de San Pedro" con el correspondiente desvío a la estación de servicio "los Suicidas".
El coche de mi hermana no ha sufrido ningún accidente no porque sea gris metalizado, sino porque se pasa el tiempo en el garaje. Y yo no estoy condenada a morir en la carretera pro conducir uno granate, respetando las normas de tráfico. Más probable sería que eso me pasara en el coche de un ex-policía que anda por ahí con un coche color champagne (que no, que el coche no va beodo, que no tiene nada que ver) a toda velocidad y sin cinturones de seguridad traseros.
Y, definitivamente, no se trata de ver o no el coche para esquivarlo. Se trata de ir cada uno por su carril y de prestar atención, y basta. No hay que ver el coche, no hay que reconocerlo y describir con todo lujo de detalles las horteradas que lleva colgadas del espejo interior. Simplemente, hay que intentar no dársela contr nada ni contra nadie. A ver si ahora va a ser que chocarse contra un coche mata y chocarse contra un árbol hace cosquillas. Si alguien me dice que es eso, ya no sabré qué pensar de la codición humana.
Don't fear the reaper.
Ya lo habéis oído.
El Papa vuelve a meter las narices donde no le importa.
Desearía que se muriera de una vez, peor eso no solucionaría nada: pondrían a otro tan o más reaccionario que él.
No es él quien tiene que decidir qué podemos hacer nosotras, somos nosotras las que debemos hacerlo. Este señor se ha equivocado de siglo y hasta de neurona.
Se me ocurre una idea para despertar al Papa dormido. ¿Y si lo transformamos al estilo "Señora Doubtfire" para que vea de qué está hablando? Que tenga que hacer esas cosas de las que habla, a ver qué tal se le dan. Sería muy interesante saber cómo contestaba a los impulsos del macho de la casa.
Pues eso, que se calle y que piense antes de hablar. Que ya no engaña a nadie. A mí nunca me han pegado un tiro. A él sí... por algo será.
Don't fear the reaper.
A veces oigo cosas que me hielan el alma.
En la radio ha salido una señora diciendo que hacía malabares con pájaros. Me imagino la escena y lo que sienten las pobres aves.
Y lo que pensarán las asociaciones protectoras de animales.
La susodicha "criadora" decía que algunos de esos pájaros tenían muy mala leche. Bueno, yo no tengo ni idea de por qué puede ser. ¿Y vosotros?
Que su cabeza decore una gran sala junto a la de los decapitadores de sarrios.
Don't fear the reaper.