Agosto 13, 2004

Yo no lo estoy

Mi casa es mi templo. En ella me siento seguro y arropado. Suenan los vecinos y los coches, pero no me despistan de esta oración. Mi oración es constante y fuerte. Soy un gigante, crecí a base de heridas. LLegó un día en el que vertí toda mi sangre, puede incluso que muriera, ya no lo recuerdo. Soy un gigante. El dolor me hizo correr hacia arriba y ahora puedo rozar con los dedos cualquier estrella. No sirve de nada, pero eso me hace confiar en la noche.


Cuando era un enano tenía miedo de la noche, era lo que más me asustaba. Después descubrí que a las doce de la mañana sobre un pupitre, también tenía miedo. Y supe que la noche estaba dentro de nosotros, aunque los rayos del sol acariciaran nuestro rostro.

Sé de otros gigantes que se alimentan de gatos y de ciegos, para que les ayuden a caminar en sus pasillos interiores. Los gatos y los ciegos son de la misma familia. A mi no me gustan ni los gatos ni los ciegos, me dan grima. No soportaría tener a ninguno de los dos caminando dentro de mí y orientando mis pasos

Prefiero los niños. Me encanta comer niños, sobre todo por los juguetes que me dejan. Mi templo está lleno de juguetes. Mi corazón está lleno de juguetes. Prefiero los niños. Dentro de mí habitan montones de ellos. No me ayudan a caminar, pero la noche es más fácil con sus latidos. Me gustaría hacerles un Parque de Atracciones como Michael Jackson, pero dentro todo es diferente a lo de afuera.
No existe el dinero, ni el cemento, ni las máquinas de fotos, ni nada. El Duque de Feria y Michael Jackson lo pasarían mal en mi país interior.

Soy un gigante y mi casa es mi templo. Tengo muchas velas de colores encendidas. Me gusta que ardan cuando yo me apago. Cuando era un enano, mi madre que ya era gigante, encendía velas cuando mis hermanos tenían un examen. A mí nunca me puso una vela para que aprobara un examen. A mi me las ponía para que no me suicidara. Mi madre me creó la afición a las velas. Las enciendo para no apagarme. Las enciendo para no matarme.

Fui un enano adolescente conflictivo. No quería crecer. Me asustaban los gigantes. Me daba vértigo y me dolía el estómago. Yo me empeñaba en mirar a los seres que amaba paralelamente. "Ni tú más, ni yo menos./Tus ojos y mis ojos paralelos. Pues si miro para arriba o para abajo/ me mareo./Ni tú más, ni yo menos". Este fue mi primer poema. Me dio por hacerme poeta durante una temporada. De ahí mi afición a los niños. Los niños inventaron la poesía. Los niños grandes. Un poeta es un gigante que no ha crecido. Un ser que se aferra a sí mismo, y ni el mundo, ni el tiempo, ni la vida, le pueden estirar o deformar. Un poeta es un niño al que sólo le ha crecido el cuerpo.

Yo no pude ser poeta. Yo soy sólo un gigante y mi casa es mi templo. Me alimento de niños y tengo montañas de juguetes.

Equis me dijo: -Tú estás en un sitio y el ser humano en otro-.
Leolo me dijo: -Porque sueño yo no lo estoy-.

Equis y Leolo me ayudan a vivir. Ellos no lo saben o no le creen, que es lo mismo. Yo soy sólo un gigante que no quiere ni gatos que arañan, ni ciegos que te venden sus cupones. Estiro mi mano y cojo un whisky. Estiro mi mano y cojo una estrella. Porque sueño yo no lo estoy....Yo no estoy loco.

Equis y Leolo son en francés. Où vas-tu? me dicen. Y yo me callo. Soy un gigante con un silencio espeso entre los labios. Porque sueño yo no lo estoy. Equis ha descolgado el teléfono. Leolo ha descolgado su vida, entre cubitos de hielo mira al vacío.

Soy un gigante. Vivo en un tercero pero soy un gigante. Mi oración es constante y fuerte. Hoy no he bajado la basura, porque me gusta que huela. Me hace compañía. Me hace recordar. El pasado huele, apesta. Siempre que alguien quiere hacerte pasado dice: -que te pudras.

He encendido la televisión. Hablaban sobre la anorexia y la droga. Soy un gigante pero tengo mi propia opinión al respecto. Comprendo la anorexia y la droga. Acaba uno solicitando sueros rápidos, pinchazos para seguir viviendo. Lo de digerir la realidad es muy complicado. Lo de masticar lo sólido es muy serio. Puedes tener todas las piezas dentarias y dentro una mermada encía de viejo, incapaz de triturar nada. Yo soy un gigante pero estoy en contra de la violencia. ¿Por qué hay que destrozarse para sentir?. ¿Por qué hay que triturar las cosas que nos nutren?. Comprendo la anorexia y la droga. Por eso solamente como niños. Los niños no hay que masticarlos. A los niños no hay que inyectárselos para que nos alucinen.

Cuando eres un enano te tragas todo. Los gigantes no se tragan nada. Los gigantes mastican, trituran, porque ya no tienen fe. Los gigantes no alucinan, no tienen ilusión. Olvidaron su sueño. Se alimentan de cosas que previamente destrozan. Los gigantes son desconfiados. Todo lo abren y analizan minuciosamente. No aceptan nada a simple vista. Quieren saber lo que hay dentro. La fecha de caducidad, el curso de las venas, el horóscopo, los libros leídos, cuantas cicatrices, cuantos glóbulos rojos, posibles infecciones.....Los gigantes son especialistas en autopsias. Los gigantes matan aquello que aman. Después se entretienen en llorar unos cuantos litros y lamentarse de su suerte. Gloria Fuertes dice: "Te matan y después piden perdón al cadáver". Así hacen los gigantes.

Pero yo soy un gigante que sólo come niños. Me los trago como píldoras. LLegan a mi interior impolutos. Al principio lloran y lloran durante días. Luego se acostumbran a la oscuridad de mi noche y puedo oír sus risas. Lo que más me enternece es cuando pronuncian mi nombre. Cuando pronuncian mi nombre la noche deja de existir. Bajo hacia ellos y me dejo acunar en sus bracitos. Soy un gigante pero ellos me cuidan. Nunca he paseado por mis pasillos interiores, pero no me importa. No quiero saber donde conducen.

Soy sólo un gigante tonto, pero he aprendido ciertas cosas. Los seres humanos se pasan la vida reconstruyendo el puzzle de su infancia, de su adolescencia, de su juventud.... Y hay quienes lo completan y al ver el paisaje, se suicidan. Y hay quienes vuelven a desordenar todas las piezas, para poder seguir viviendo

Equis me dijo: -Tú estás en un sitio y el ser humano en otro.
Leolo me dijo: -Porque sueño yo no lo estoy...

Yo no lo estoy. Yo no lo estoy.....porque sueño. Yo soy sólo un gigante y mi casa es mi templo. En ella me siento seguro y arropado. Suenan los vecinos y los coches, pero no me despistan de esta oración. Mi oración es constante y fuerte. Soy un gigante, crecí a base de heridas. LLegó un día en el que vertí toda mi sangre, puede incluso que muriera. Pero eso ya no lo recuerdo...

Aunque de igual te lo dijo eigual a las 03:10 AM
A otros no les dio igual ..
¿Te da igual?









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