Diciembre 27, 2004

INEM

Hay una mujer sentada en una oficina del INEM. Lleva gafas de sol negras y sobre sus piernas cruzadas reposa una carpeta verde. Las manos de la mujer juguetean con un pequeño papel en donde viene anotado el número de su turno.

La mujer que está sentada en la oficina del INEM piensa que aquello se parece a muchos sitios. El papel con el número de su turno es exacto al que le dan en la carnicería del supermercado. Las filas con los asientos de plástico son idénticas a las del ambulatorio. Y la mujer que está en el mostrador de información, tiene cara de decir en cualquier momento: patatas, wooper, coca-cola…

Hay una mujer sentada en una oficina del INEM. La mujer sonríe interiormente, porque se imagina saludando a las paradas de los autobuses. Al fin y al cabo, ella se ha convertido en una parada más. También piensa en las paradas cardiacas y en las respiratorias…La mujer sabe que hay muchos tipos de paradas.

Hay una mujer parada sentada en una oficina del INEM, pero su corazón trabaja, su corazón no para de trabajar. Los corazones de las mujeres paradas trabajan día y noche.

Sobre sus piernas cruzadas reposa una carpeta verde con toda la documentación sobre la extinción de su contrato. En su despido alegan causas objetivas. Esto significa que la empresa no tenía medios económicos para sostener su puesto de trabajo.

También lleva una carpeta roja en el fondo de su pecho, con toda la documentación sobre su desamor. Pero aquí no hay causas objetivas. Su despido fue totalmente improcedente, porque aquel que la abandonó la sustituyó inmediatamente por otra mujer.

La mujer que está sentada en la oficina del INEM adoraba su puesto de trabajo y ha renunciado a cualquier tipo de indemnización por parte de la Empresa. La mujer también adoraba el puesto que ocupaba en el corazón de su amor, pero no ha renunciado a su indemnización por parte de la vida. Su corazón no para de trabajar. Los corazones de las mujeres enamoradas trabajan día y noche. Si es necesario, está dispuesta a demandar al mismo Dios. Porque no hay nada más injusto que una mujer abandonada. Una mujer abandonada es una mujer muerta. Y cuando una mujer muere no se puede hacer nada, ni siquiera enterrarla.

Una mujer abandonada está sentada en una oficina del INEM. Lleva gafas de sol negras, y sobre sus piernas cruzadas, reposa una carpeta verde. También lleva una carpeta roja en el fondo de su pecho.

Aunque de igual te lo dijo eigual a las 02:42 PM
A otros no les dio igual ..

hola,
ma gustao un monton el apartado ese q se yama ''Seguro'' :)
en serio mencanta como escribes, llevo mucho tiempo buscando poemas o frases bonitas pero nunca consigo encontrar las palabras perfectas, kiero dedicarselas al k me ha robado la razón del corazón para k entienda lo muxo k le deseo, ojala pudieras escribir algun poema o poner algunas frases bonitas pa k me venga la inspiración
y ojala escribas un libro coño porke estas palabras no merecen ser exadas al viento sin mas!

Escrito por: palomiya, el Miércoles, 29 de Diciembre de 2004 a las 01 PM
¿Te da igual?









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