Esto no es un cuento. No es un puto cuento. Los cuentos no existen, son todos mentira. A mi nunca me contaron cuentos, yo nunca me quedé dormida a mitad de uno de ellos. Y me reía de los niños que decían que sus padres les contaban cuentos antes de dormir.
Siempre fuí una niña solitaria, abandonada a la vida, sin nada interesante que contar. Enamorada de un crío al que le hacía los deberes de dibujo para caerle bien y captar su mayor atención. Mientras atraves de mis grandes gafas miraba (de las cuales siempre estuve acomplejada) a una niña y me imaginaba como sería rozar sus labios.
Yo siempre me encerraba en mi habitacion de suelo de corcho a jugar con la plástilina. Hacía maravillosas obras de arte, lo he de reconocer. Me pasaba las horas muertas allí encerrada hablando yo sóla, muchas noches sueño con aquella hábitacion y lo paso mal, porque no me gustaba estar tan sóla. 8 putos años sóla. Sóla hablando con la plástilina. Jugando a la nintendo. Mirando la TV a escasos cm. Deseando crecer pero con miedo a la vez. Queriendo ir al McDonals pero nadie me llevaba. Queriendo tener amigos, pero no sabía como hacerlos. Llorando en la cama, con la manta tapandome hasta el último pelo de la cabeza. No queriendo ir al colegío porque las matematicas me aterraban. Porque los niños me aterrarón durante mucho tiempo, porque se metían con mis gafas y mi timidez. Meandome en la cama hasta los 10 años, porque no quería dormir sóla en mi cama, y veía sombras y fantasmas y escuchaba ruídos extraños inexistentes.
Esperaba escuchar a mi padre abriendo la puerta de casa a horas altas de la noche, seguidamente escuchaba el ruído de las llaves cayendo sobre la mesa de la entradilla. Luego encendía la Tv, y llegaba hasta mi hábitacion el olor a tabaco... y yo respiraba tranquila porque sabía que al otro lado de mi hábitacion estaba él, y me sentía segura.
Me gustaba como se paraba unos instantes en el marco de mi hábitacion a mirarme dormir, y luego se metía en su hábitacion, y escuchaba decirle a mi madre algo y luego me quedaba dormida mientras ellos mantenian una conversacion en voz bajita.
Recuerdo que a escondidas compraba revistas donde salían las chicas de las series que más me gustaba ver y las escondía para que mi madre no las encontrase, porque para mi si descubría mi secreto estaría pérdida.
Cuantas putas tardes he llorado pensando que nunca nadie se enamoraría de mi. Pensando que yo nunca podría amar a una mujer ni ella a mi, porque creía que eso no existía, y que sólo me pasaba a mi.
Recuerdo tardes en casa, con mis 16 o 17 años, llorando mientras cantaba a voz en grito "Como una flor" de Malú.
La crueldad de los niños en el colegío. Lo mal que lo pasé el primer año en el instituto. La soledad que sentía cada mañana al levantarme, y lo negro que veía mi futuro y mi vida.
Como cambia todo en unos cuantos años.
Derrepente la felicidad llega. Y te dás cuenta que si hubieses pensado más positivamente y te hubieses abierto más a la vida, a la gente, y a las cosas habrías sido más felíz. Que en aquel entonces, todo lo que soñabas desde tu cama solitaria, se hace hoy realidad, y lloras por ello, porque la vida es un puto aprendizaje y porque todo llega, y sólo es cuestión de esperar.
Ahora, con casí 25 años, ya no me hace falta que nadie me cuente cuentos. Ahora me los invento yo. Ahora pido amor, reclamo mucho amor, más amor, y vivir lo mejor posible al lado de la persona amada. Eso es lo que quiero y en lo que creo. Lo demás es todo parte de ese cuento que nunca me conto nadie.
Aunque de igual te lo dijo eigual a las 12:11 AMMe alegro de que te sientas tan bien ahora, y me gusta mucho cómo lo cuentas... de algún modo me identifico contigo.
"Y te dás cuenta de que si hubieses pensado más positivamente y te hubieses abierto más a la vida, a la gente y a las cosas, habrías sido más feliz." Me identifico mucho con eso. Sólo que yo aún arrastro secuelas, y eso que te llevo unos diez años...
Un saludo
Escrito por: HenryKiller, el Lunes, 06 de Febrero de 2006 a las 10 AM