- Límite "amor". -
Quería suicidarme. Me habia tirado incontables veces a la calle, con la intención de pérderme. Habia cogido el coche otras tantas, con la intención de desaparecer por algún acantilado. Pero parece que cuanto más buscaba la muerte menos la encontraba.
Me alegré mucho cuando pasados unos años supe que ella ya era felíz.
Que tenía alguien que la cuídaba. Alguien que le preparaba la cena y los baños de agua caliente. Supe que si hubiese pérdido la vida, hoy por hoy no habría gozado del saberla felíz.
A mi la vida me fue bien jodida. Pero a estas alturas dá igual.
Contraí un monton de enfermedades por un sexo descontralo y sin precauciones. Me enamoré tantas veces como roturas de corazón obtuve. Pero decidí decir NO al suícidio, porque yo sabía que la muerte me vendría sóla (si había de venir).
Casí me enganché a la coca (supe soltarla a tiempo), fumé porros, tomé extasis. Me harté de bailar, drogada y sedienta de alcohol en los afters que me resguardaban de la fría y solitaria calle.
Perdí una herencía en el bingo. Conocí a un tipo que me timó el poco dinero que me quedaba ofreciendome un trabajo estable, una casa estupénda y en unas condiciones inmejorables... y yo caí, le dí el poco dinero que me quedaba y ya nunca volví a verle.
Me tacharón de puta para arriba. Me acusaron de algo que yo no hize y me detuvo la policía por presunto robo en una tienda donde sin saber como encontrarón objetos personales míos.
Estuve en la cárcel 8 largos meses. Aguanté criticas, insultos, palizas..y más.
En aquella larga espera para tener al fin mi libertad, sin más cargos, pues yo era inocente...te escribí un monton de cartas que nunca te hize llegar. LLoré sangre el día que me enteré por un lejano conocido que vino a visitarme a la cárcel, que te casabas. Tu que siempre decías que nunca querrías esa clase de compromiso, que no hacía falta estar casada para esto o lo otro.
Y la herida se abrió.
Yo que tantas veces te pedí que te casaras conmigo, bajo las sábanas, a la salida del cine, frente al mar.Que te lo pedía cuando todo estaba bién, que te lo pedía cuando yo estuve a punto de entrar en aquella escuela de arte donde cumpliría el sueño de enseñar lo poco que se hacer....y encontrar mi estabilidad, para compartirla contigo.
Y no me respondías, nunca lo hiciste...quizás debí habertelo pedido más.
Y ahora te casabas con aquella mujer.
Recuerdo que grite, agarrada a los barrotes: MATADME! MATADME! MATADME!.
Y recuerdo que al día siguiente, las presas me daban abrazos, me ofrecían tabaco, e incluso me ofrecían su amistad.....
El día de mi libertad, yo dude de si quería ser libre o no. No tenía ni puta idea de que coño iba a hacer con mi vida. Podía robar un banco y donar todo el dinero a Cáritas, y luego entrar de nuevo en prisión, esa podría ser una buena idea.
Pero....recordé el dólor, la pena que se siente por no ver el cielo, ni a los perros mear en medio de la calle, ni el olor a Goffres recién echos. Sin ver el mar.
Entonces miré atrás, y me alejé de aquel sitio.
Sólo quedaba retomar el vuelo y volar.........sin mirar atrás. Sin pensar en ti.Sin pensar en tí...quizás eso siga siendo lo más dificil aún despues de lo vivido.