De pequeña todo el mundo me tiraba del moflete, me quitaba el chupete, y yo lloraba.
No me gustaba que me hicieran eso. Mi chupete era mío, y los mofletes también.
Todo el mundo decía que vaya niña más guapa, más risueña, y era verdad.
Parecía un conguito. Mi madre me tenía casi todo el día en la playa, y yo era feliz.

Cuando decía de irnos, yo lloraba; no quería irme. Señalaba con el dedo la playa y decía algo así como: “mójame los pies por última vez y ya nos vamos”.
Y mi madre iba, me mojaba los pies y yo dejaba de llorar, y ya nos marchábamos, hasta el día siguiente, que volvíamos. La playa era mi hogar.
Era en la isla de Formentera, supongo que la conocéis, y si no, pues tenéis que ir a conocerla. Es maravillosa, y perfecta para perderte.

Todos mis cumpleaños los celebraba allí. Con una gran tarta, y un montón de regalos de todos mis amigos. Allí tenía muchos amigos. Todos los veranos nos reencontrábamos ya que todos los años nuestros padres iban a trabajar allí.
Me hubiese quedado allí a vivir, no me hubiese importado, pero mis padres tomaron otro camino y volvieron a la Península. Sé que de haberme quedado allí mi vida hubiese tomado otro camino, porque allí, en la isla, todo es distinto.
Cuando somos pequeños nos cuidan, nos protegen, no sufrimos como cuando somos adultos. Por eso quizás tu infancia pasa tan rápido.
Cuándo eres pequeño no corres riesgos a que te partan el corazón. Y si tienes miedo solo tienes que refugiarte en el pecho de tu madre o padre, ellos te protegen.
Por eso 24 años después miro estas fotos y me resulta gracioso verme.
Cómo he cambiado. ¿Dónde dejé aquella mirada?.
Supongo que aún la conservo, en algún lugar no visible, de mi alma.

(al parecer lo de Camarera ya me venía de lejos: de pequeña ya me subían encima de las barras)
Monísima de pequeña, como todos... pero seguro que más ahora, que algo tan rico no va a peor... recuerda ese espíritu y recupéralo.. porfa
Escrito por: Su, el Lunes, 28 de Agosto de 2006 a las 11 PM