Alguien está escribiendo un blog llamado: Lesbiana de 70 donde escribe su historia personal, o eso dice contar. La verdad es que es una historia bonita pero dolorosa a la vez, poco creíble por lo increíble que resulta, y el dolor que transmite a quien la lee.
He de reconocer que yo leí todas las entradas que tiene en una sola sentada, me tire más de una hora y medía (más o menos) leyendo sus post. Me encantaron, cautivaron y he de decir, que hasta me imaginé a esta mujer algo mayor ya, con su pelo blanco, y bata azul, delante del ordenador escribiendo, con las lagrimas saltadas y un nudo en la garganta.
Luego, encuentro esta otra página: lesbianas mayores que dicen escribirla dos chicas lesbianas, y hablan del blog de lesbiana de 70: comentan que la abuela que todos imaginamos escribiendo su historia es un hombre que se llama Miguel Ángel, y que cuenta una historia inventada.
Ellas han creado la página anterior mente dicha, y esta otra: lesbiana de 70 versus lesbiana de 90. Porque según ellas intentan sacar a la luz la mentira, la hipocresía y la desvergüenza de una lesbiana que no es ni lesbiana ni mujer si quiera.
Quizás tú, ya conozcas estás páginas, o al menos alguna. O no. Si no las conoces y te interesa pasarte por ellas y leer un rato hazlo.
La verdad es que yo me planteo una pregunta: ¿qué más da si es hombre o mujer, si es mentira o verdad lo que escribe? La cosa se trata de que la gente escriba algo sin ofender, y la historia de Lesbiana de 70 no ofende, sino que entretiene y ameniza y en serio, si lo leéis quizás estéis conmigo en que es una historia realmente conmovedora.
Y sí, es cierto, quizás Miguel Ángel debiera haberse presentado antes como hombre escritor, pero no lo ha hecho…eso es quizás lo que a mucha gente ofende…
A mi sinceramente, mientras no ofenda ni haga daño, me da igual cuantas historias inventadas pueda contar…
Hola wapa, el otro día me leí enterito el blog de lesbiana de 70, me emocionó y me pareció duro y real. Y luego por casualidad aterricé en el del par de dos que la ponen a parir, además de decir que cuenta mentiras. No conozco en persona la vida de una mujer de su época pero sí por referencias, y sinceramente no me parece mentira lo que cuenta. Y en cualquier caso estoy de acuerdo contigo en que da lo mismo quien lo escriba, mientras no ofenda y sí conmueva y emocione...
en fin, nunca sabremos la verdad.
Un besote