Ella, mientras se toma un café con leche, agacha la cabeza y sigue leyendo un periódico que solamente tiene noticias malas y fútbol y más fútbol. Ella está triste, piensa que su vida es una mierda, que no está enamorada de su marido, que sus hijos la torean, y hacen lo que quieren.
Ella mira la mierda que tiene en frente: es donde trabaja. No le gusta ese trabajo; está ahí porque sacó una plaza. Su familia la obligó a presentarse a ese examen y lo aprobó.
Ella está rodeada de gente idiota, que siempre hablan de lo mismo, el mismo mono-tema. Está cansada de toda esa gente. Por eso, cuando viene a tomar el café, se me queda mirando y se que escucha lo que hablo: las tonterías que digo, los chistes tontos que cuento, sin gracia. A veces noto que sonríe.
Le gusta la forma con la que la gente para ella “normal” nos tratamos. Esa simpatía, ese decir lo que se siente a cada momento, sin apariencias, sin intenciones ocultas, sin nada…si más.
Le pongo el café con cariño. Si pudiera le metería un corazón grande dentro, con un montón de cariño y amor. Pero no puedo. Solo le digo buenos días, le pongo el café, y le cobro el euro. Ya está.
Y ella suspira, y mira el gran edificio al que tiene que volver. Mira el reloj, decide quedarse un rato más, mirando por los cristales, viendo a la gente pasar.
Ella tiene ansias de vivir, la vida que lleva no le hace feliz. Pero está atrapada, y cada día es igual, como cada día viene a trabajar a la misma hora, al mismo sitio.
-¡Qué tranquilidad, tener un trabajo así!- le suele comentar la gente
Y ella, entre dientes, dice algo que nadie escucha.
Nadie nunca la escucha, porque a nadie le ha contado lo que siente, como se siente.
Pero yo me he dado cuenta, lo he visto en sus ojos, en la forma que tiene de coger la taza del café, en como mira sin mirar, en sus pasos torpes a la hora de ir dirección a su trabajo, yo me fijo en como cruza la carretera, en como echa la mirada atrás como queriendo volver.

Nadie aún se ha dado cuenta de lo que esconde dentro de esa voz que apenas se escucha.
Que apenas escuchan.
una frase:
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respecto a la frase: lo importante es intentarlo, sea o no absurdo y sea o no sea el objetivo imposible.
un beso
Escrito por: Sainthropee, el Martes, 26 de Septiembre de 2006 a las 01 AMobservar...es conocer...
pero callar lo callado...es cobardia..
ella toma el cafe..pensandoen su trabajo...no importa si legusta o no..piensa en ella...y trabaja pensando en ir a tomar un cafe..
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no te atreviste a preguntar..asi komo ella no se atreve a hablar.
un silencio kompartido..
Si yo tomara todos los días un café en alguna cafetería... rezaría por que tú fueras mi camarera...
Escrito por: tyler, el Miércoles, 27 de Septiembre de 2006 a las 04 PM"Ella tiene ansias de vivir, la vida que lleva no le hace feliz. Pero está atrapada, y cada día es igual, como cada día viene a trabajar a la misma hora, al mismo sitio." ... creo que la mayoría de la gente que conozco vive así... mierda, creo que, a veces, yo también :(