Febrero 13, 2004

Mis experiencias con los exhibicionistas

Os habéis cruzado alguna vez con un exhibicionista?
La primera vez que vi a uno, fue hace muchos años, tendría unos 12 o 13. Era verano y estaba con mi prima. Cada tarde nos sentábamos en el mismo sitio. Un muro bajito que rodea una plaza. Pues bien, enfrente había una carretera y mas allá, un descampado con unos árboles.
Una tarde, oímos que alguien nos llama y cuando miramos, detrás de uno de esos árboles, vemos a un tío en plena faena.
Me impresionó mucho. Las dos nos quedamos sin saber qué hacer. Nos levantamos y nos fuimos. Nos pusimos muy nerviosas, casi nos sentíamos culpables por lo que aquel degenerado había hecho.
No dijimos nada a nadie. Sentíamos vergüenza y decidimos olvidarnos del tema.
La tarde siguiente, seguimos con nuestra rutina de ir a ese muro y sentarnos mientras observábamos a la gente, a algún chico, o tomábamos un helado.
No pensamos que aquel hombre también tomaría su rutina de “visitarnos” cada tarde.
Aquello me amargó mucho. Estuvimos como una semana en la misma situación. No queríamos modificar nuestras cosas por culpa de este hombre, queríamos estar tranquilas, pasar el verano lo mejor posible. Así que decidimos contárselo a mi primo, (su hermano).
A la tarde siguiente, fuimos a sentarnos en el mismo lugar. Mi primo y un amigo, se escondieron detrás del muro, a nuestros pies. En cuanto el hombre nos llamó con los silbidos, los dos salieron de su escondite y lo persiguieron campo a través.
No lo pillaron. Supongo que estaría acostumbrado a correr...
El caso es que aquel hombre me hizo sentir mal. Me hacía culpable de que él tuviera deseos de mostrarse ante mí.
Tiempo después, otro verano en el mismo pueblo, me pasó lo mismo. Aunque esta vez, era más mayor, iba con mi hermana y no estaba dispuesta a que nadie me amargara de nuevo.
Así como apareció, empezamos a decirle de todo. Que porqué no se iba a su casa a machacársela, que si estaba enfermo...
Me sentó muy bien hacer eso. Sobretodo al ver la reacción del hombre. Se quedó quieto, parado mirándonos. Supongo que no se lo esperaba. Se la metió en el pantalón y se fue.
Me sentí bien. No dejé que él se saliera con la suya. Ni me quedé mirando lo que tan orgulloso me enseñaba, ni me asusté ni me fui corriendo. Simplemente, no dejé que invadiera mi espacio, que me obligara a aguantar su situación.
Esta vez, aquello quedó como una anécdota.
En fin, que no sé si por el pueblo o por mí, años después, iba con mi mejor amiga por la estación, y apareció uno. Ella se quedó muy impresionada. Y yo empecé a gritarle y a llamarle de todo. Con todas mis ganas. Puso esa cara de circunstancia y se fue. Le hablé a mi amiga, y le dije que sólo quieren que te asustes, o impresionarte. Pero que no tienes porqué aguantar. No tienes porqué quedarte callada y tirar hacia otro lado.
Al principio, creía que a lo mejor en el pueblo, no tenían otra cosa que hacer, que írsela enseñando a todo el mundo y que siempre me tocaba a mí. Pero es que desde que vivo en la cuidad, he visto al menos 3.
A estas alturas, me parece hasta normal, ya.
Al lado de mi casa, hay un parque en donde voy a sacar a los perros. Y allí, cuando hemos ido mi mejor amiga y yo, más de una vez, se han visto a hombres detrás de los arbustos. Sólo que ni siquiera los miramos, quitándoles la oportunidad de mostrarse.

El sábado, con la calle llena de gente, íbamos las dos por una calle que da a un colegio y un chico de unos 23 años, viene por detrás de nosotras, y nos pregunta por el metro más cercano. Las dos nos paramos y empezamos a indicarle. Y el tío de repente se empieza a juntar a una pared, que parecía que se iba a dar de morros. Me fijo, y la tenía fuera y que le iba a reventar.
Me giro a mi amiga, y le digo a pleno grito, que es un guarro. Mi amiga se fija, y las dos empezamos a decirle que se vaya a su casa, que hay niños por la calle, que está enfermo de la cabeza...
Ya no nos afecta. Aunque siempre me voy a estar preguntando que qué tendré para que todos estos pirados quieran enseñármela, pero bueno.
Lo que me jode, es pensar en si se lo hacen a una niñita/o. Me fastidia pensar que ellos, se puedan quedar mal. O que no sepan cómo reaccionar. Me da mucha rabia el que ésta gente se crea con derecho a hacer pasar por algo así a un niño. Si eres mayor, es diferente. Te puede sentar mal, puedes asustarte, pero un crío, ya ves!.
Me pregunto qué clase de trauma les lleva a querer ser exhibicionista, querer escandalizar de esa manera.
Y qué harán?, irán por las calles pensando a quien enseñársela y se les pondrá dura?, o saldrán de su casa preparados?

Bueno, sea como sea, conmigo no consiguen lo que quieren. Y me alegro de poder reaccionar como lo hago. Te sientes muy bien, porque lo ves que está seguro de que una vez más va a conseguir lo que se propone, y se queda con las ganas.
Y desde mi humilde opinión, aconsejo a todo el mundo que se vea en la misma situación, si es que le pasa alguna vez, que plante cara. Que le haga saber que no está dispuesta a consentirlo.

Posteado por Sasha | Febrero 13, 2004 06:14 PM
Comentarios

bueno esa es la vida de la gente sin ningun afecto e imagino que no son capaces de buscarlo a traves de cosas mas pacificas porque eso es una agresion. Quizas nunca logren saber que hay cosas mas creativas y hermosas. Lo peor es que debemos convivir con eso...

saludos

S.S.S.

Posteado por: Newton on Marzo 8, 2004 06:09 PM

CREO Q ESTAN EQUIVOCADAS YO SOY EXHIBICIONISTA Y NO SE IMAGINAN LAS COSAS Q ME HAN PASADO.. HAY CHICAS QUE HASTA ME HAN AVENTADO SU NUMERO DE TELEFONO ME HAN SACADO FOTOS Y FILMADO CON LA CAMARA.. SE VE QUE A MUCHISIMAS LES ENCANTA.. NO ES NUESTRA CULPA QUE HAYA LESBIANAS COMO USTEDES QUE NO LES GUSTAN LOS HOMBRES.. SI NO ME CREEN VISITEN MI PAGINA Y VEAN COMO LAS MUJERES DISFRUTAN DE ESAS TOMAS

Posteado por: Robert on Abril 17, 2007 09:07 AM

Newton:
Tienes razon, tendremos que convivir con eso. Ojala se dedicaran a otras cosas...

Robert:
A parte de que creo que fantaseas un poco, no me apetece perder el tiempo con alguien como tu.

Posteado por: Sasha on Julio 9, 2007 11:58 PM
Deja un comentario