El amarillo. La máscara de pestañas. Un cubito de hielo. Las pupilas dilatadas. Un bebé lactando. Los tulipanes negros. Una espalda arqueada. Las botas de piel de serpiente. El asfalto mojado. Los billetes arrugados. Una mujer poniéndose las medias. Encender una cerilla. Los ojos negros. Una botella vacía.
Tú en tu línea, cielo.
Sigue así. Me encanta como escribes...
Tratas de decir mucho en muy poco, o al menos, así me lo parece... Y lo consigues...
Fascinante.
Mer - Marzo 6, 2004 11:10 PMSus insultantes dieciséis años resultan tan inquietantes como su delicioso cromo.
La adoro.
Interesante.
Horacio - Marzo 23, 2004 11:58 PM