Hormigas escarbando en mi antebrazo. Apartan capas de piel. Como cuando tú soplas en la arena. Pitufos verdes. Grapando mis vértebras. De dos en dos. La última grapa, la he visto salir por el pecho. Una mano tras mi espalda. Y el paracaídas no se abre. No suelen hacerlo. No desde un sexto piso.
La sangre siempre es mucho más negra de lo que los libros dicen. Al menos en el asfalto. Y más cuando es la tuya. Tiemblo. No me gusta bucear en este charco. Negro. Mío.
No sé cuanto pesan estas sábanas. Ni cuanto sudor necesito. Para pensar en beber. En follar. Para no taparme la cara con esa luz que viene del suelo. Me encojo. El pánico son seis letras graciosas y seguramente esto también.
Cuarenta grados de fiebre son siempre muchos. Para un tipo frío como yo. Que suele andar por los veintitantos. Necesito dejar de soñar. Necesito volver.
Equilibrio.
S. - Abril 29, 2004 10:33 PMWitckiewicz de pacotilla, sane. No espere que le lleve una sopita.
loulou - Abril 30, 2004 05:01 PMcool compi!
jasp - Abril 30, 2004 06:24 PMSana, por favor..mi querido enfant terrible.
En caso de que no sea una enfermedad, y se trate de un mal viaje por el infierno. Marla Singer irá por ti. Conozco bien la dirección.