Las sorpresas son menos sorpresa cuando toda la sala sabe como acaba la película. Me gusta que tu tos no suene a anuncio de jarabe. Suena triste. Como un gitano tocando la trompeta. En un descampado. Cerca de su caravana. En esa hora en la que nadie sabe si es de día o de noche.
No me gusta cuando estas lejos. Te veo enana. Pareces un souvenir. Te metería en una burbuja de cristal. Y al darte la vuelta. Nevaría. No sé que ciudad podrías ser. Un sitio donde morir, seguramente.
Así que acércate. Quita esa cara de sorpresa. No tosas. Y sopla las velas. Celebramos que estamos tristes. Muy tristes. Como una caja de cerillas. En un túnel de lavado.
Celebrar la tristeza con un día de playa, bandera roja y ganas de llegar hasta las cuevas. El mundo suena mejor cerca de la roca, porque allí, lejos del túnel de lavado también soy capaz de escuchar tu miedo a las cerillas.
Luna - Mayo 22, 2004 01:01 PM