Anoche soñé que exploraba mi selva... y encontraba sus límites; sus peligros, mis oasis y sus bestias, mis placeres, mis silencios y sus perfumes, mis gritos, mi dolor, mi tristeza...
Pensé que conociéndola llegaría a entenderla, pero solo encontré más tierras sin fronteras, más paraísos y trampas, de placer condenado, de alegría, de lágrimas dulces y pasión contenida... de vida. Comprendí que mi selva era tan compleja que intentar conocerla solo la haría más extensa.
Pero mi sueño caprichoso
de enigmas siempre lleno,
me llevó al final del camino
donde no transcurre el tiempo.
Quería saber quién soy
cuando me asomé al abismo,
y dos rostros me miraron
el de un hombre y el de un niño.
Un niño tímido que camina solo
y a tientas se cruza en la oscuridad,
con el valiente hombre que ve
en cada segundo una oportunidad.
Hay noches en que el niño despierta
buscando caricias de sueño conciliar.
Y siempre el hombre el que lo vela
para que nunca deje de soñar.
Hay días en que el niño vaga triste
con la mirada perdida, sin edad.
Y el hombre lo coge en brazos y camina,
con paso firme, hacia el final.
Tras las cerradas puertas del pasado sin sentido, vuelo hacia el horizonte, de la mano de un niño y de un hombre, que juntos me ayudarán a explorar, lo que soy y lo que siento, la selva de mi alma, mi verdad.
Escrito por Eydrom a las Abril 1, 2004 02:59 PMBonito post ;)
Escrito por jasp a las Abril 1, 2004 03:28 PMPreciosa! solo decirte... q saques mas al niño... tiene sus recompensas... aunq sacarlo siempre es un gran problema... :(
Un besito wapo!
PD: Me impactas con tus escritos.
Escrito por yashte a las Abril 1, 2004 03:41 PM