Ayer aprendí que todo lo que construímos en nuestra vida se sustenta sobre un alfiler. Todo el esfuerzo, todo el cariño, tanta energía, el tiempo perdido en emplear la vida... Un soplo de viento puede destruirlo todo, porque la base siempre es débil... porque nosotros somos débiles.
Cuando todo es perfecto, algo va mal. Porque un segundo de perfección nos daría la categoría de dioses, y ese puesto no tiene vacantes...
Continuamente saltamos al vacío en cada paso que damos, y la suerte pone una nueva baldosa bajo nuestros pies. Un día sin problemas es un regalo del cielo que no sabemos apreciar.
Y ese soplo de viento frío, esa punzada en el alma que abre una herida que nunca cicatrizará del todo, porque su recuerdo la mantendrá siempre viva. Ese error del que buscamos perdón y no nos perdonamos, que nos tortura y nos desgarra, que rememoramos mil veces intentando que la siguiente sea menos dura, pero al tiempo descubrimos que si lo hacemos es para castigarnos: y cada vez que lo traemos a la memoria lo atamos de lastre a nuestros pies, para hundirnos más en el abismo y cumplir esa condena que nos imponemos... y que solo la justicia de la experiencia nos absolverá con el tiempo por buen comportamiento...
Qué dura es la vida, que nos hace aprender a base de golpes que no vemos venir, para poco a poco restarnos las ganas de vivir y que al morir lleguemos a rastras para encontrar descanso y no castigo.
Qué duro el no saber olvidar los errores ajenos. El no saber perdonar. El perdonar con condiciones. El condicionar el amor. El amar con memoria. El recordar siempre lo que debimos olvidar. El olvidar cómo se amó.
Escrito por Eydrom a las Abril 19, 2004 02:56 PMUna vision un poco negativa de la vida, quizas con muchas verdades pero todo sera segun quien la mire
Escrito por cedrik a las Mayo 11, 2004 09:11 PM