
“ ves? Acá viví yo hasta los ocho años”
miré, una casucha triste y pobre, de una sola ala, con un patio de tierra, y un “paraíso” al fondo, ya medio raleado su follaje de viejo árbol.
“acompañame, vamos a chusmear a ver si todo está como antes”
baje del auto, y lo seguí. Nos acercamos a la cerca de alambre y descubrí la cara iluminada de mi padre:
“¡mirá Gaby! Todavía está en pie el horno de barro donde mi mamá nos cocinaba!”
-¿todavía de acordás papá?
- como si fuera ayer.
- y que te acordás?
- ves ahí donde está el paraíso?, bueno, debajo de esa sombra apisonábamos la tierra y jugábamos al trompo, a las bolitas y armábamos barriletes de papel y caña.
Una mueca de niño pícaro apareció en su cara…
- preparábamos los barriletes para derribar a los otros, le poníamos una “Gillette” en la “cola” y cuando estaban bien arriba, acercábamos el barrilete y zaz! Cortábamos el hilo del contrincante… ¡ había que ver como se venían a pique! Pero a mi también me cortaban el hilo mas de una vez… que bronca que me daba!
risas y luego un profundo silencio.
-¿estás bien papá?
-si, subí a auto que te llevo.


:) Que bonito...
muuuaaaaa
Muy tierno tu post, Gabriela.
Buen domingo y gracias por tu visita :)
Una historia preciosa, gracias por compartirla :))
Dark kisses :****
Escrito por lua a las Mayo 2, 2004 03:29 PMnecesitaba poner esto aqui niñas.. muchas gracias por acompañarme.
Un abrazote.