
-Mentís -dijo un diablo-, que ningún hombre muere de repente; descuidado y divertido, sí. ¿Cómo puede morir de repente quien desde que nace ve que va corriendo por la vida, que lleva consigo la muerte? ¿Qué otra cosa veis en el mundo sino entierros, muertes y sepulturas? ¿Qué otra cosa oís en los púlpitos y leéis en los libros? ¿A qué volvéis los ojos que no os acuerde de la muerte? Vuestro vestido que se gasta, la casa que se cae, el muro que se envejece, y hasta el sueño cada día os acuerda de la muerte, retratándola en sí. Pues ¿cómo puede haber hombre que se muera de repente en el mundo, si siempre le andan avisando de tantas cosas?
De "Los sueños y discursos" de Quevedo.
Veo que por telegrama versión blog también se pasea.
ÁNIMO! con todo lo tuyo.
La muerte no de la carne, sino del alma
Escrito por susana a las Octubre 8, 2004 03:55 PMJio: uyssssss como ha pegado este cuento! brrrrrrr
Susana: a veces el alma no está muerta, solo que de tan dormida, pierde pulso ;)
Lua: jeje sabia que te gustaría.
Escrito por Gabriela a las Octubre 12, 2004 12:43 PMamiga le dejo un cariño grande, como siempre sus post son exelentes. le debo un correo para contarle como van las cosas por aqui.
un besote grandote,
Vos como estas??????????
gracias Loli, ya estoy esperando ansiosa tu e-mail... a ver si en diciembre nos vemos ¿si?
un besito
Hermoso, te quiero.
Escrito por lili a las Octubre 13, 2004 11:07 AMgracias Lili, yo tambien te quiero
Escrito por Gabriela a las Octubre 15, 2004 09:34 AM