
Somos muy egoístas a la hora de compartir y, sin embargo, aceptamos compartirnos sin peros, condiciones, o recelo.
Aceptamos los juegos del si o del no, hasta que alguna parte quiere dejar de jugar, pero, en el mismo juego va implícito ese temor. Si nos pillamos, dejamos de querer compartir a alguien con anónimos.
Tú, ¿compartes tus labios?...
grache Noviembre 15, 2006 05:56 PMPor mi parte es que tengo los labios todos quebradizos y secos, una mierda de labios para compartir ni para repartir con nadie, mejor, los sufro en silencio y me doy cacao en pomadita :) BesOtes
mOe:) Noviembre 17, 2006 12:21 PMQué razón tienes mOe, ja, ja, ja.
Me voy a comprar una barra grande de cacao para hidratar mis morretes, y no tener que compartir tanto.