Lunísima


Ella es hermosa y tóxica como el otoño, que habla con miles de vocecitas pequeñas y amarillas que nos recuerdan pisar hojas en las veredas y detenernos a ver los techos altos de las casas de renta, adonde las estrellas se posan a descansar cuando se fatigan de dar vueltas por el cielo arrastrando sus estolas de brillantina. Y me ha enseñado que hay lugares secretos adonde escondes monedas de chocolate sólo para cumplir los sueños de los niños que se sienten piratas, y que todos los bolsillos tienen un fondo mágico en el que caben cientos de historias y el olor de los silencios a la hora de la siesta, cuando las señoras de la casa hacen cosquillas de leche en los scones y las flores conversan en el misterioso idioma de los grillos que siempre presagia buena suerte y ochos de manzanilla que se ríen con la boca tan abierta que duelen los carrillos.
Y además de éstas y otras cosas, vive en un ático donde transcribe los poemas que cuentan los rayos de luna rebeldes que han decidido quedarse a vivir aquí en la tierra, y pinta alas de mariposa con colores que nadie ha visto antes, y logra que todos los que la conocen cuelguen al sol postales sin estampillas para que se evaporen los mensajes y lluevan luego, en otra parte del planeta, su música secreta, y le susurren gota a gota sus anécdotas de viaje.
Y como las personas que se buscan, aún sin saberlo, se acaban encontrando, yo la he adoptado para que nunca se oxiden las ruedas de mi bicicleta y ella recuerde que es invierno del otro lado del escaparate, y juntas inventemos historias de sirenas que se extravían en el trópico y llegan al polo a conversar con los pingüinos, o fantasmas albinos que tienen miedo de la luz y comen cascaritas de naranja azucaradas mientras esperan que les canten una nana para quedarse dormidos en las mesillas de noche. Y que también las familias se junten por el eco antes que por el nombre que las libretas azules inventan para la primavera antes de respirarla.

(Y en mi carácter de tía súper molona, quiero que todos sepan que me pone muy feliz que siempre haya quien transite esas escaleras... ;))

Fue Laura, y era Mayo 30, 2004

En el alambique


Oscar: sí, es verdad. Y el plagio es el grado cero del amor... ;))

(La red es un gran plagio, por cierto. Tal vez lo importante sea difuminar las huellas a base de ampliar el espectro, ¿no?)

Los besos me los quedo, todos todos... ;))

*

Carlos: vaya, tendré que tomarme las cervezas... si es que la peque me salió abstemia, ¿te lo podés creer, che...? (Siempre hay un gen defectuoso, hasta en las mejores familias, eh... :))

*

Rolando: vaya, sí que tenías razón. Debería haber dejado abiertos los mensajes, pero es que no pensé que podíamos ser muchos los que esperáramos que mayo se disolviera de una buena vez.
Aunque alégrate, hombre: se te terminó unas cinco horas antes que a mí, que siempre es algo, ¿no?

:))
Junio será naranja. Acabo de decretarlo, así que ya quedan avisados.

*

Lu: nada, si es pa eso que estamos las tías...

Fue L* y era Junio 1, 2004 01:40 AM

Pues ya que no puedo comentar el siguiente post, por no encontrar el botón para comentarios, lo comento en este:

Poco te habrá hecho mayo si deseas que esté confesado en su muerte.
¿Ya no recuerdas Hamlet?

Y sí, apoyo esa emoción: Muerte a Mayo y más cosas que me callo.

Fue Rolando y era Mayo 30, 2004 07:14 PM

Siempre me intrigó el invierno de los escaparates y ahora más que nunca necesito saber que no todos son maniquiés puestos en la calle. Me gustó encontrarte, quedarme, surgir y compartir tazas de té metidas en botellas. Cuentos, los que quieras, a las familias deberían unirlas letras que poder cambiar por chocolate, abrazos,noches de películas prestadas y poco en la nevera. Lo bueno de los huecos es que nunca sabes cuando van a repoblarlos. Gracias por ponerme la primera sonrisa del Domingo...

Abrazos naranjas

Fue Luna y era Mayo 30, 2004 06:20 AM

Advierto (aviso).

La lectura es el grado cero del plagio.

Dejo besos.

o.

Fue oscarcito y era Mayo 30, 2004 05:08 AM

... Y sí, por supuesto! Claro! Desde luego!

Beers & clowns

Fue Carlos E. Herrera G. y era Mayo 30, 2004 01:53 AM
Gira el molinillo









¿Que te recuerde Monsieur Flamenco...?