Enero 27, 2004

Un poco de economía

Ser ex-político tiene sus ventajas. He leído recientemente dos artículos de dos antiguos "representantes del pueblo" que merecen un pequeño comentario. Uno es del antiguo Presidente de Méjico, D. Ernesto Zedillo en la revista CFO y el otro es del ex-ministro español D. Manuel Pimentel en el diario 5 días. El cúmulo de generalidades, frases huecas y comentarios insípidos es asombroso partiendo de tan ilustres personajes. No voy a extenderme aquí en analizar su contenido pero sí quisiera resaltar un apunte sobre lo dicho por éste último.

A la hora de hablar de empresas y empresarios, da como definición de empresa la ya habitual de ente que combina factores de producción diversos para satisfacer una necesidad de la sociedad a cambio de un rédito económico.

Y yo digo...

Y un cuerno!! Una empresa es "un lugar donde se reúnen personas que buscan obtener un MAXIMO (dinero, poder, reconocimiento social) posible, a costa de ofrecer un MINIMO (trabajo) posible. Subrayo lo de posible porque, si bien es cierto que hay personas que trabajan y se esfuerzan considerablemente, este esfuerzo viene condicionado por a) sin ese esfuerzo la empresa podría desaparecer con lo cual estamos forzados a ello, o b) o bien buscamos una recompensa a ese surplus de trabajo, es decir lo hacemos porque creemos que podemos aumentar nuestra ganancia, o lo hacemos porque no tenemos alternativas que nos satisfagan más.

Que la definición tradicional es falsa se explica fácilmente con dos ejemplos muy claros:

1.- Caso del Lino: En España, mientras duraron las subvenciones europeas al lino había decenas de empresas dedicadas a la producción y comercio de dicho artículo. Una vez descubierto el fraude y terminadas las subvenciones no queda ni una. Dónde está la presunta "necesidad" de la sociedad de la que habla la definición tradicional.

2.- Si todos los gobiernos decidieran pagar mensualmente una considerable suma de dinero a todos sus ciudadanos, trabajen o no, los trabajadores de empresas manufactureras, por poner un ejemplo, dejarían de trabajar. Quién fabricaría coches o neveras o televisores? Nadie. Acaso no son necesidades de la sociedad? Obviamente sí. Ya sé que esto quebraría el sistema económico pero me sirve el ejemplo para afirmar que el único fin que motiva al trabajador es conseguir riqueza y a partir de aquí es de donde se deben construir las definiciones y teorías sobre empresa y economía.

Que la definición que he aportado yo sea verdadera o falsa, o sea excesivamente sesgada o lineal lo dejo a la interpretación del lector.


Escrito por Hallofon a las Enero 27, 2004 04:30 PM
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