Hay dos axiomas que se repiten continuamente, y no por ser ciertos, que yo creo que sí lo son, me gustaría comentar brevemente en estas líneas.
El primero es la afirmación (constatación dirían los más escépticos) de la poca categoría personal de los políticos. La política no es más que un refugio para los mediocres que no podrían valerse por sí mismos en el competitivo mundo de las relaciones privadas
El segundo es el desinterés de la gente corriente, especialmente los jóvenes, por la política
Muchas veces se intenta correlacionar estos dos conceptos, integrándolos en una especia de causa --> efecto --> causa. Si la gente no se interesa por la política es porque los actuales políticos no dan la talla y, a su vez, si no dan la talla es porque es difícil encontrar personas de valía interesadas. Así obtenemos el paisaje actual: poco interés y gobernantes dedicados a medrar o tan mediocres que no valen para nada más.
Yo discrepo de este último análisis. Para mí son dos conceptos independientes, en la medida de lo que puedan ser dos manifestaciones del hecho social en sí. Si la gente no se interesa por la política es por una razón que ya he mencionado en otros artículos: el carácter egoísta de las personas, que sólo buscan sus propios intereses. Ejercer la política, como creo yo que debiera hacerse, supone un compromiso con la sociedad, una asunción de responsabilidades y una dedicación habitualmente exenta de toda recompensa. El latiguillo de "yo de política no entiendo" o el de "yo hablo de todo menos de política", se ha convertido en una barrera infranqueable para evitar pronunciarse sobre hechos que nos incumben ante los que no queremos reaccionar. Una postura del caracol que se retrotrae a su guarida y que permite al que detenta el poder, manejarse a sus anchas creyéndose omnipotente.
Además de los esfuerzos que requiere el dedicarse a la vida pública (en el mejor sentido de la palabra) hay que tener en cuenta que una persona de valía debería renunciar a un trabajo privado bien remunerado y una posición social de prestigio y cambiarlo por un trabajo eventual, peor remunerado y mucho peor visto socialmente. Para ello hay que atraerles de la forma más idónea que existe para el ser humano: darle algo que no tiene. Por ejemplo: Mucho se habló en su momento de una proposición del Parlamento Vasco por la cual aquellos diputados que hubiesen ejercido sus mandatos por espacio de dos legislaturas y media (diez años), tendrían asegurados de por vida la pensión de jubilación máxima. El escándalo que se montó fue de órdago a la grande y hubo que retirar la propuesta. Como inciso señalaré que esto se debió a que era el Parlamento Vasco ya que similares propuestas han sido aprobadas y están en vigor en otros parlamentos regionales como el de Madrid. Mi opinión es que ese tipo de medidas son totalmente necesarias si queremos una regeneración a corto plazo. Bueno, no exactamente esta medida en concreto sino alguna parecida, tomada por consenso y explicada generosamente a la habitualmente desinformada (ex-profeso) opinión pública.
Como solución a largo plazo, para este y otros muchos temas lo imprescindible es mejorar la educación. Nada de políticas de fuegos artificiales, que si ahora pongo una asignatura que se llame "Introducción a la Política", que si dedico 2 euros a club de debates, etc. Hay que acometer una profunda reorganización de las materias educativas, con el mayor consenso posible, y evitar caer en polémicas estériles como el asunto de la asignatura de religión. Es una ardua pero bonita tarea que le espera al Gobierno entrante y de cuya aplicación con éxito no redundará más que beneficios para todos. Mi natural escepticismo me hace creer que nada de esto sucederá, que mucho tienen que cambiar las personas y los gobernantes para que se dediquen los recursos necesarios a la educación y que seguiremos como hasta ahora por lo siglos venideros.
Excelente redacción. Comparto casi todo lo que expones, si bien, también es cierto que en ocasiones de todas las lechugas malas, hay alguna que sale buena y entonces avanzamos como nunca.
Confiemos en que la lechuga que acaba de nacer pueda tener ese destino. ü~~
Escrito por jasp a las Marzo 29, 2004 06:39 PMvincular a Zapatero con una lechuga es unos de los análisis políticos más atinados que he leído en los últimos días
Escrito por hallofon a las Marzo 29, 2004 08:17 PMCreo que los políticos en el poder se han ocupado de hacer un sistema educativo a la medida de sus "necesidades". El objetivo (uno de ellos, no el único) era conseguir una ciudadanía poco aficionada a pensar por sí misma. Entre la juventud eso ha calado tan hondo que resulta muy dificil encontrar a alguien capaz de leer cuatro líenas de texto seguidas, ver una película en blnaco y negro, y atender a un argumento más allá del consabido por mis cojones.
Tenemos los políticos que nos merecemos y los políticos tienejn a la juventud que necesitaban. La educación ha hecho posible el milagro.
Me habéis hecho reflexionar a estas horas..
!"·$€@@!!!
Estoy de acuerdo en culpar al sistema educativo de la falta de interés en la política y situo como causas más probables la falta de medios económicos o culturales que hemos padecido históricamente en nuestro país y lo que comentas de la conveniencia para los gobernantes de no tener una masa crítica ante la que justificar sus actuaciones
Escrito por hallofon a las Marzo 30, 2004 11:12 AMcada pueblo tiene a los políticos que se merece
Escrito por mayhem a las Marzo 30, 2004 11:20 AM