España es un país con tradicional mala fama en cuanto a las costumbres de higiene personal de sus habitantes. Basta subirse a un autobús semilleno un día de verano para corroborarlo. Por ello, voy a dedicar estas breves líneas al cuidado personal tomando como ejemplo a alguien de costumbres muy saludables, es decir, a mí mismo.
La ducha: Una al día obligatoriamente. Y en el caso de que se realicen deportes de riesgo como la bicicleta estática o el ir a un gimnasio (me refiero al riesgo de hacer el ridículo), dos. Los consejos que se oyen de mantener el grifo cerrado para no desperdiciar agua no implica que a la el jabonado y el aclarado deban de hacerse en seco. Un aclarado eficiente nos evitará luego ciertos picores y cosquilleos cuyo alivio a la vista del público puede resultar embarazoso.
El lavado del pelo: Cuidado con el champú. Hay de todas las clase: cabellos grasos, secos, teñidos, dañados, con mechas, pajizos, con caspa, lacios, anti pulgas, que no pican los ojos, etc. Hay que elegir cuidadosamente el más barato de ellos porque total dentro de cien años todos calvos. Aplicarse leves fricciones al ritmo de another one bites the dust, no usar suavizante, acondicionador, tonificante y demás mierdas que lo aburguesan en demasía y aclarar y escurrir convenientemente. Si las pulgas y los piojos se resisten a ser desalojados es conveniente usar alcohol, luego no viene mal tomarse unas cervezas mientras se realiza este proceso.
El afeitado: mejor utilizar una maquinilla sólida, o sea de las caras, que no esas de usar y tirar. Entre otras cosas porque al cabo de unos meses el suelo puede estar lleno de cuchillas y a no ser de que uno sea faquir puede ser altamente peligroso. Si se dispone de asistenta, se puede hacer caso omiso de esta última recomendación. El afeitado debe ser esmerado aunque no exageradamente. Conviene dejar algunos pelillos intactos para no parecer el chico del anuncio de gillette con su aspecto de madelman francamente desagradable. Las mujeres con bigote, en cambio, deben eliminar todo rastro sombrío.
El peinado: Ha de efectuarse con un peine o cepillo limpio y en excelente condición. Cuando me miro al espejo después de peinarme y compruebo que, sin haber pasado por la peluquería, me han salido unas mechas rubias a los costados es que, una vez más, inadvertidamente, he usado el cepillo de mis perras, lo cual no me favorece nada y he de iniciar otra vez todo el proceso de lavado, marcado y despresurizado.
Los dientes: Tres veces al día, como mínimo. Después de cada comida. Y enjuáguese bien la boca no vaya a ser que, al llegar a la oficina, le vean sacando espuma por la boca y llamen directamente a la perrera. El hilo dental también es de recibo al menos antes de acostarse. Si bien, el utilizarlo una vez cada siete días tiene sus ventajas a la hora de recordar lo que se ha comido durante la semana: los restos del salmón del lunes afloran entre le lateral y el colmillo inferior izquierdo, el filete con pimientos del miércoles reaparece tras resguardarse detrás de la muela del juicio que nos queda y la lechuga de la ensalada del jueves le da un aspecto ecológico a nuestra sonrisa al colocarse entre las dos palas superiores. Los snobs llamarían a este proceso un bosquejo de cocina minimalista pero en realidad es una guarrada de tomo y lomo.
El cuidado de las uñas: Algo fundamental pero muchas veces olvidado. En verano incluye también las uñas de los pies, no vaya a ser que en una visita a la playa pinchemos la colchoneta del hijo del primo de Zumosol. Las uñas han de estar inmaculadamente limpias, con su color original, y en forma redondeada que no parezca un chart de la cotización de bolsa de una empresa de Wall Street. Algunos fetichistas se dejan crecer alguna uña en concreto. A ésta hay que aplicarles un cuidado tratamiento, regarlas todos los días e incluso cantarles al oído para que crezcan fuertes y vigorosas.
Las partes pudendas: El lavado de bajos es la operación que requiere mayor atención y cuidado puesto que está en juego nuestra reputación. Sentirse fresco y aseado nos cambia el carácter, nos hace más sensibles, dicharacheros y atractivos. Una persona con sus atributos bien acoplados a su ropa interior es una persona sin mancha, una persona feliz. Y eso se nota. Yo, desde que me lo lavo con Don Limpio, tengo mucho más éxito. Y no olvidemos añadir una gotas de Kalia para resplandecer aún más.
Del desencerado de las orejas, el traslado de mocos al pañuelo, el afeitado sobaquil, la extracción de espinillas, granos y demás protuberancia cutáneas, el desengrase de las articulaciones y la eliminación de callos, verrugas, lunares y tumores malignos ya hablaremos en otra ocasión que ahora tengo que enseñarle mis calzoncillos limpios a una becaria.
Esa "higiene" te aseguro que se hace más patente en verano por aquí por el sur, jajaja, good post!
Escrito por jasp a las Abril 20, 2004 07:44 PMTanta higiene no puede ser buena. Tan asépticos, tan inodoros, tan insaboros, tan impolutos.... qué asco.
Escrito por odyseo a las Abril 21, 2004 10:13 AMLa verdad es que hay gente que no sabe ni lo que es una ducha, y claro, como el olfato es selectivo y se acostumbra a los olores despues de cierto tiempo, pues ellos ni se huelen ni na. Y encima si les dices algo te salen con eso de que ellos son muy limpios y se duchan cada 15 días, les haga falta o no. Hay que joderse.
Escrito por toya a las Abril 21, 2004 02:58 PMNo tan lejos de ustedes estamos los peruanos que no por el mismo hecho de afinidad alguna, sino por que estamos en la era en que el tiempo es lo que mas nos falta y no por que seamos lentos sino porque cada vez tenemos que hacer mas cosa para poder estar al nivel de otros que simplemente usan esos productos que por encima parecen estar demaciado limpios pero metelos por media hora en el agua y por lo menos perderan no tanto peso pero si algo de tenacidad en l apiel. Chau
Escrito por mauel a las Junio 1, 2004 06:16 PMCreo que es necesario la higiene personal, porque nos ayuda a mantener en estado agradable tanto a nuestro cuerpo como a los que nos rodean.
Les sugiero a todos los navegadores de la internet que desde ya comienzen a practicar la higine personal, porque recuerden que nuestro cuerpo es templo del espiritu santo.
me parece un tema muy interesante ya la higiene es lo´primero en que se debe pensar en todo momento y ojala y traten mas ese tema es muy interesante
Escrito por wilfredo pech a las Enero 20, 2006 05:55 PM