Se ha publicado estos días una estadística por la cual el 96% de las personas estamos preocupados por el tema de la violencia doméstica (*)
No voy a ser yo el que quite importancia al asunto. Pienso que es una lacra de la sociedad ante la que hay que aplicar medidas inmediatas para fijar, analizar y solucionar. Como todo en esta vida, o casi todo, el éxito de estas medidas correrá paralelo a los recursos que se destinen a ellas. Cuanto más dinero, personal e infraestructuras se dediquen, más probabilidades hay de solución. Aunque la solución definitiva pasa inexorablemente por un cambio en la educación y en la mentalidad de la sociedad, y esto es mucho más difícil conseguirlo.
Conozco bastante bien este tema. Afortunadamente no por haberlo sufrido en carne propia, porque mi padre maltratara a mi madre, ni mucho menos. El caso es que mi madre es, o era, porque ya está jubilada, Asistente Social. Y durante muchos años han pasado por mi casa, por mi vida, casos de maltrato doméstico. Desde luego no es un tema nuevo, ni mucho menos. Ahora tiene más repercusión. Creo que no se pueden hacer comparaciones fiables sobre la existencia de malos tratos en épocas pasadas y en la actualidad. Lo único que puedo hacer es exponer cómo era la situación hace, por ejemplo, 30 años.
En 1.974 vivíamos en una dictadura, en un estado policial. Los fundamentos morales de la sociedad se sustentaban en dos instituciones: La Iglesia Católica y el Ejército, cuya ideología conservadora y de firme defensa de un concepto de familia muy tradicional es de todos sabida.
Una mujer maltratada tenía que, en primer lugar, atreverse a romper su silencio y contárselo a alguien, cosa que no es tan fácil. Probablemente se lo contaría primero a alguien de su familia, padres o hermanos. Es probable que estos le aconsejaran hablar con un sacerdote. Conocemos la filosofía de la Iglesia sobre este aspecto. Al menos, la filosofía que tenía hace treinta años: soportar la cruz terrenal para conseguir el premio celestial, ofrecer la otra mejilla, salvaguardar la institución familiar, etc. En resumen, aguantar los palos por el bien de todos.
Si no le convencían estos argumentos, podía acudir a la policía, para que un aviso de ésta al maltratador le metiese el miedo en el cuerpo. Y qué decía la policía. Es imposible generalizar, pero en un cuerpo tan machista y retrógrado como era éste en aquella época, no es difícil adivinar que, si la mujer tenía suerte, recibiría unos consejos paternales sobre el placer de perdonar, la existencia del maltrato como una manifestación un poco salvaje del amor (si te pega es porque te quiere) y cosas por el estilo. Si no tenía suerte recibiría toda una serie de mofas, insultos y humillaciones por no ser una buena esposa y no tener contento a su marido.
Si decidiese seguir adelante, denunciar a su marido, y que la denuncia llegase al juzgado, es muy probable, que un juez de aquellos años, no sólo no la defendiera y amparara sino que la acusara de inmoralidad e incluso en algunos casos de adulterio por lo que la que podría acabar penada era ella.
Si las circunstancias eran muy graves o la mujer encara con valentía el tema, podía optar por separarse. Y una mujer separada en aquellos años era una proscrita. Alguien que se atreviera a romper una familia llevaría un estigma durante toda su vida. En cambio el hombre recibiría la solidaridad de todos. Además, separarse implicaba una serie de consecuencias que hacían prácticamente imposible encarar esta posibilidad: sin recursos económicos, sin ayudas del estado y sin un hogar donde vivir, sólo las mujeres económicamente independientes o de familias adineradas podían permitirse el lujo. Para las demás les esperaban toda clase de privaciones, descalificaciones y amenazas que convertían su vida en un infierno.
Finalmente, sólo la acción de pequeños grupos de personas, como asistentes sociales, abogados comprometidos y otros voluntarios solidarios (los que hora englobaríamos en las ONG) hacían posible que un puñado escaso de mujeres pudiese huir de un infierno hacia una vida mejor. El resto, seguía su particular calvario, dejando demasiadas veces la vida en el intento.
La violencia doméstica, o terrorismo doméstico como esta sociedad tan amante de las etiquetas parece querer llamarlo ahora, es un problema grave, no cabe duda. Pero es evidente que algo hemos progresado.
(*) Este dato estadístico me produce cierta extrañeza. Según las estadísticas de mujeres maltratadas, existe más de un 4 % de maltratadores. Luego dentro de ese 96% de personas preocupadas hay maltratadores. En su caso, supongo que su preocupación radicará en no ser descubiertos y acabar en la cárcel.
Aunque se ha avanzado, todavía falta mucho. Algún día me extenderé en un post sobre este tema que me afectó personalmente en su día.
De momento me gustaría que las identidades de los maltratadores, físicos y psicológicos, fuesen del dominio público, un listadito con nombre, foto y DNI.
Lamento oir que te has visto afectada por este problema, y esperaré a que algún decidas extenderte sobre el tema.
Yo, personalmente, más que listados, les daría a cada uno una buena ensalada de ostias, pero, ya que esto sería rebajarse a su nivel, lo de la exposición pública de sus nombres me parece acertado, siempre que se haga con las debidas garantías, es decir, que no se incluya por error a gente inocente.
Te aseguro que no tendría ningun problema en rebajarme a ese nivel si mi hermana o alguna amiga me contara que un tio les ha puesto la mano encima. Se iban a enterar de como da ostias un Gay.
Escrito por xabe a las Abril 29, 2004 12:13 PMEstoy hablando que la sociedad en sí, no puede rebajarse al nivel más bajo, y que por ello los métodos de denuncia y persecución han de ir por otros derroteros.
Yo, personalmente, disfrutaría comprobando lo embrutecido que estoy en este tema
Escrito por hallofon a las Abril 29, 2004 12:24 PMTe llamaria para la paliza. Si vienes en plan motero-cueros amenazaria al cabron con que si le vuelve a poner la mano encima mi amigo el motero le deja el culo como la bandera de japon.
Lo siento, vivis con esa cruz. aunque cuando el rio suenaaaa.... ;)
Escrito por xabe a las Abril 29, 2004 01:13 PMYo me apunto si te vistes de indio, y traes a otros amigos vestidos de obrero, policia, etc. y le pateamos el culo (o lo perforamos) al estilo Village People, mientras cantamos lo de Y.M.C.A.
Escrito por hallofon a las Abril 29, 2004 01:31 PMMe causa tanta tristeza pensar cuantas mujeres habrán sufrido en el silencio terribles calvarios por la mierda de régimen que teníamos antes.
Sin duda, nos has hecho pensar mucho a todos. Un saludo, amigo.
Escrito por jasp a las Abril 29, 2004 01:42 PMjasp, lamentablemente todavía muchas lo siguen sufriendo, y la sombra de esa antigua mentalidad sigue por ahí sin esfumarse...
En fin, a lo que iba, que me apunto a la fiesta hfon..
Pertenezco a un grupo de teatro amateur de bcn en el q actualmente estamos planteando el tema de la violencia de género para nuestra próxima obra. Esperamos concienciar a tod@s los q la vean de q no es un problema grave, sino gravísimo. NO SE PEGA A QUIEN SE QUIERE. A tod@s los q les apetezca ilustrarnos y ayudarnos a retratar mjor este problema, les agradecería q lo hicieran.Gracias y a LUCHAR!!!
Escrito por lumière a las Mayo 8, 2004 06:12 PMPertenezco a un grupo de teatro amateur de bcn en el q actualmente estamos planteando el tema de la violencia de género para nuestra próxima obra. Esperamos concienciar a tod@s los q la vean de q no es un problema grave, sino gravísimo. NO SE PEGA A QUIEN SE QUIERE. A tod@s los q les apetezca ilustrarnos y ayudarnos a retratar mjor este problema, les agradecería q lo hicieran.Gracias y a LUCHAR!!!
Escrito por lumière a las Mayo 8, 2004 06:12 PMUy!!! Perdón.He mandado el mensaje 2veces,jeje...
Escrito por lumière a las Mayo 8, 2004 06:19 PMYo no veo bien que se exponga los nombres de nadie publicamente, sean maltratadores o lo que sean. Simplemente que se endurezca la ley sobre esta gente y punto. O sea, varios años de carcelo. Porque claro, aquí se pone de exponer tan libremente los nombres de los maltratadores, entonces lo haremos tambien con los terroristas ¿no? y con los violadores ¿no? y con los politicos corruptos ¿no?¿Seguimos la cuenta? que alguien me explique esto...
Escrito por Pascual a las Mayo 14, 2004 12:48 PM¿Que pasa aqui? Si lo de arriba lo de no exponer los nombres porque si no lo tendriamos que hacer con todos, lo he puesto yo ¿porque mi mensaje sale a nombre y correo electronico de otro? Ja ja
Escrito por Pascual a las Mayo 14, 2004 12:50 PMEstoy haciendo un trabajo sobre los maltratos domesticos y demas. Era conciente de que era un grabe problema y que la gente que lo sufre debe estarlo pasando muy mal. Pero con este trabajo, me fijado en detalles que no me habia dado cuenta. Pienso que la causa principal de este maltratamiento fisico ,moral y psicologico hacia la mujer es por la rutina de años atras de la superioridad de ellos. Pero el tiempo avanza con la vida, y las cosas y la gente evluciona, y ahora pr fin podemos tener un trabajo nuestro y tener nuestra propia vida sin depender de nadie, los hombres trogloditas que no lo entienden, usan la violencia para descargar la rabia y la impotencia que lleban dentro. Soy muy joven pero me gustaria apoyar des de aqui a las familias que sufren tanto por culpa de gente que no es capaz de razonar y no se merecen ni respirar. Ojala esto cambie algun dia.
Escrito por Lidia a las Febrero 13, 2005 01:09 PMyo soy una alumbna de segundo de bachillerato y estoy haciendo un trabajo de invistigacion sobre el maltrato y con lo que he visto y he savido empeze a dudar asta de mi propia relacion sentimental y es que los hombres casu todos son maltaratadores y hay que acabar con esto y nosotras referiendome a las mujeres intentemos no caeer en la tentacion
Escrito por iman a las Febrero 15, 2005 12:56 PMsoy victima de maltrato por parte de mi exmarido encuanto me miré al espejo y me los moratones supe que era el momento para denunciarle porque un hombre asi suelto por la calle es muy peligroso.En cuanto al maltrato psicologico no me torturaba mucho porque yo tambien le insultaba él me llamaba puta pero yo no ice oidos sordos hasta que le denuncie desde que le denuncie no me a vueto a hablar ni a poner la mano encima cuando nos cruzamos por la calle
Escrito por marina a las Octubre 12, 2005 08:51 PMMi mujer me ha estado torturando psicológicamente desde hace unos dos años, con comportamientos de desprecio, superioridad y manipulando la verdad para hacerme sentir culpable. Me ha hecho chantaje emocional prácticamente cada día.
Además, me ha insultado a mí y a mi familia, ha hecho comentarios que podían perjudicar mi situación profesional y me ha golpeado en diversas ocasiones, una de ellas dándome un golpe en la cabeza contra la pared.
Claro, yo también me he enfadado cuando discutíamos y cuando le advertía sobre su grado de abandono y adicción al alcohol. Nos hemos insultado mútuamente en infinidad de ocasiones.
Cuando ya estábamos separados (físicamente, no legalmente) continuó haciéndome chantaje emocional para que volviésemos. Ante mi negativa, me explicó que me fué infiel dos veces con un ex-novio. El colmo... ella que promulgaba a gritos la fidelidad y el amor puro y casto.
Perdí los nervios y la mandé unos cuatro o cinco sms con acertijos y adivinanzas sobre el tipo de persona que hace cosas similares.
Bueno, el caso es que ahora estoy denunciado y, en principio, tengo las de perder por ser hombre y vivir en un estado que defiende a las mujeres manipuladoras y causantes de problemas como lo ha sido en toda regla mi mujer.