El otro día tuve el placer de escuchar a Jasp en Radio Bitácoras. Y me recordó a un episodio que tenía prácticamente olvidado: Yo tuve un programa de radio.
Tenía 21 años y estaba en la Universidad. Vivía en un piso con mi mejor amigo y un par de colegas de éste que estudiaban periodismo. Los fines de semana volvíamos a casa, con el estómago vacío y la bolsa de la ropa sucia llena, con el fin de, tras una pequeña cura de desintoxicación que finalmente se limitaba exclusivamente al domingo, reponer fuerzas para la dura vida del estudiante.
El caso es que estos dos compañeros de piso trabajaban desinteresadamente en una radio local, absolutamente pirata e ilegal. La emisora en cuestión estaba en manos de un grupo de pirados radicales de extrema izquierda, que apoyaban todo tipo de barbaridades como la revolución proletaria, la lucha armada y la desaparición de la familia tradicional. Al comentarles que me hubiese encantado hacer un programa de música, me dijeron que había una franja horaria, los sábados de 14:00 a 15:00 horas cuando los insignes revolucionarios estaban comiendo, que nadie quería y que podría rellenar con mis peroratas musicales. Acepté gustoso el ofrecimiento y me imaginé trepando en las alturas de la radiodifusión, haciendo competencia al mismísimo Joaquín Luqui.
El primer sábado acudimos mi amigo y yo al local de la emisora, armados con una colección importante de Lps, entre los cuales, por supuesto, se encontraba la discografía completa de Luis Eduardo Aute. Fuimos diez minutos antes con el fin de que nos explicaran el funcionamiento del control de sonido y demás artilugios que hacen posible la emisión de ondas. Así que, interrumpiendo durante un momento sus propuestas de fusilar a todos los curas e intervenir las empresas a golpe de dinamita, nos dieron un cursillo de manejo rápido. Cuando nos preguntaron sobre qué iba a versar nuestra diatriba y les dijimos que iba a ser un programa musical, nos miraron con cierto aire de desconfianza, aire que me hizo temer por mi seguridad personal.
Una vez solos, hicimos nuestra presentación a la audiencia. Dado su carácter ilegal, la hora que era y el hecho de que no proponíamos ninguna destrucción masiva, supongo que el número atentos oyentes se limitaba a nuestras respectivas familias. Puesta la primera canción, mi amigo propuso:
- "Qué tal si nos fumamos un canuto para calmar los nervios"
- "Muy buena idea" - contesté yo - "ponlo bien cargadito que estoy a punto de defecarme encima"
En ese mismo instante me percaté que, por un descuido, había dejado el micrófono abierto y que las tiernas palabras antes mencionadas habían surcado los aires hasta los excelsos oídos de nuestros progenitores. "Empezamos bien el día" fue mi primera reflexión.
El programa siguió su curso. Además de una exquisita selección musical, teníamos grabadas en una cinta unas cuantas parodias, escritas con ese humor irónico que me caracteriza y que a veces desparramo en mis escritos (*). Esperábamos llamadas felicitándonos por nuestra música o por los graciosísimos intermedios humorísticos. Pero el teléfono permanecía mudo, hasta que, a la media hora, un reconocible Ring Ring nos devolvió la esperanza.
Contestó mi amigo y enchufamos el micrófono para que nuestro primer oyente tuviese el honor de ser dado a conocer. En mala hora se nos ocurrió semejante cosa. Lo que siguió fue un encendido discurso de 20 minutos de duración donde no se dejaba títere con cabeza, se echaban por tierra los diez mandamientos, XX siglos de historia, las más ilustres doctrinas filosóficas e incluso la declaración universal de derechos humanos. Yo estaba esperando que en cualquier momento llegase un furgón de la Policía Nacional y fuésemos directamente al calabozo por colaboración con banda armada, sacrilegio y conculcación de medio código penal al completo.
Mientras nos derretíamos en sudor y dábamos buena cuenta de la botella de pacharán que nos habíamos traído para serenar los ánimos, el émulo de Bakunin seguí con su discurso de rompe y rasga. Cualquiera se atrevía a cortarle el micrófono. Así que le dejamos explayarse a gusto y cuando terminó le obsequiamos con una ovación, le dedicamos un tema y a otra cosa mariposa.
El teléfono volvió a sonar un par de veces más aunque ninguno de nosotros osó volver a descolgarlo. Así fueron pasando los diez minutos que quedaban, y en cuanto llegó el relevo, pusimos los pies en polvorosa, aunque el camino a casa lo hicimos sigilosamente camuflados, mirando a diestro y siniestro y con el corazón en un puño. Al llegar a casa un silencio sepulcral. Mis padres, amablemente, me comentaron que no habían conseguido localizar el dial por el que emitíamos, pero por sus miradas de desaprobación, dudo que esto fuera cierto.
El sábado siguiente, al llegar a la emisora, nos comentaron que algún caco malintencionado había robado la noche anterior todo el equipo y que, por falta del capital necesario para reponerlo, las emisiones se suspendían "sine die". Nunca una mala noticia me había alegrado tanto.
Y hasta aquí mi historial como estrella de un programa de radio. He estado alguna que otra vez en las ondas pero siempre como invitado, nunca como protagonista
(*) Recordando esas grabaciones, no he podido evitar estar unos minutos con la sonrisa en la boca. Me acuerdo, en especial, de una parodia de la Vuelta Ciclista a España, que tuvimos que estar horas para grabarla porque era imposible contener la risa durante tanto tiempo. Lo bueno de escribir este blog, aparte de haber conocido a gente muy interesante, es que recuerdo cosas que tenía olvidadas y que en un momento de mi vida me hicieron muy feliz. También he recordado momentos amargos pero éstos han sido los menos.
Escrito por Hallofon a las Mayo 28, 2004 09:00 AM | TrackBackEstá usted obsesionado con Aute......debería hacerselo mirar.
Me he reido mucho....me haces el café con leche mucho más ameno.
Pase usted buen fin de semana.
jajajajaja.. genial y agudo.. como siempre.. Caña al Aute!
Escrito por krida a las Mayo 28, 2004 10:29 AMCon su permiso, y bajo mi única responsabilidad, aprovechando su mención a Aute, proclamo desde este comentario que detesto también el chill out refrito de Nawja y Leonor Watling.. aggggggj. Tenga usted un buen día amigo Hallofon.
Escrito por krida a las Mayo 28, 2004 11:34 AMtiene usted mi permiso amiga krida. Yo tampoco soporto el chill out. ahora bien, tanto Nawja como Leonor, como seres humanos, merecen todo mi respeto...y algo más
Escrito por hallofon a las Mayo 28, 2004 12:04 PMEfectivamente, ambas son guapas, con talento, y otros detalles que seguramente usted sabrá apreciar más que yo. Pero que no canten.
Escrito por KRIDA a las Mayo 28, 2004 12:23 PMJa,ja ja , lo que me lleva a concluir que te estás aburguesando, amigo Hallofon, ja ja ja. Yo tuve una experiencia parecida, pero era de madrugada y en la COPE. Al mes de emisión una llamada del obispo nos mandó a la calle, por hacer chistes contra la Iglesia. En fin, las ondas se perdieron unas grandes figuras.
Buen fin de semana!!
Ultimamente no hago mas que decir "yo también", pero es que oye, casualmente "yo también" hice un programa en una emisora pirata y subversiva con dos amigas periodistas. Eguzki irratia pa mas señas. Y en mis años universitarios. Y tampoco me acordaba hasta que has contao esto.
Duro poco, pero "que bien nos lo pasemos" XDDDD
Escrito por Alfred a las Mayo 28, 2004 02:28 PMJajajajajaj, ahora solo puedo decir que despúes de esto te mereciste los "picos pardos"........... gracias por la visita.
Escrito por duende a las Mayo 28, 2004 03:02 PMMenudo personaje, algún día te entrevistaremos ;D
Escrito por jasp a las Mayo 28, 2004 10:01 PMY qué haces que no pides trabajo en RadioBItacoras para que nos cuentes esas paranoias de humor ironico?!?! O por lo menos, como dice Jasp, llamar a la radio pa´que cuentes alguna!! :D
Pues yo tb tuve el "honor" de ser locutora de radio!! XDDDD Lo que pasa que era en la radio del instituto, y como supuestamente tenía que ser educativa, nos tocaba hablar de científicos y sus inventos o descubrimientos... osea, un tostón que no veas!!! XDDDDDD
Bss mil al cuadrado!!! ;)
joder.. ¿la emisora no sería R.P.M?.. es que yo tuve una aventura similar... aunque la mia se desarrollaba por la tarde y duró casi una semana.. y en este caso, si que vino la policía local a cerrarnos la emisora... Y era lo mismo: un amigo y yo pinchando música tranquila: blues, jazz, cantautores, baladas... y el ressto un grupo de radicales anti-todo..
Saludos de me sorprendistecontusconocimientossobrelosdirectoresdelosvideoclips.
Créeme amigo lobo que, en mi caso, no hubiese venido la Policía Local, sino los Geos, la CIA y el Mossad, tales eran las lindezas que soltaban mis compañeros de emisora, incluido en ínclito oyente. Y, si hubiese ocurrido eso mismo ahora, probablemente estaría escribiendo mi blog desde Guantanamo, auqnue dudo que tengan conexión a internet.
Escrito por hallofon a las Mayo 30, 2004 06:11 PMEstoy con Yo_misma, si ya me gusta leerte, oírte tiene q ser... Impaciente me hayo!
Escrito por prôx a las Mayo 30, 2004 06:15 PMHey hallofon pon esas parodias aqui en el blog q yo creo q a todos nos haría gracia leerlas
Escrito por gorkamorka a las Junio 2, 2004 12:47 PM